Un presidente es muy difícil que caiga porque los que firman son los consejeros.
Por eso se salvó Camps a pesar de los chanchullos obvios, se salvó Esperanza metida hasta el cuello en su charca de ranas, y aunque desde el poder judicial (y ahí está la jueza que los condenó con su ascenso a dedo), lo intentaron con mucha fuerza, lo de Chavez y Griñan quedó en nada.
Salvo que se pueda demostrar que dio ordenes de que se hiciera mal, los que caen son los de abajo.
Por eso se salvó Camps a pesar de los chanchullos obvios, se salvó Esperanza metida hasta el cuello en su charca de ranas, y aunque desde el poder judicial (y ahí está la jueza que los condenó con su ascenso a dedo), lo intentaron con mucha fuerza, lo de Chavez y Griñan quedó en nada.
Salvo que se pueda demostrar que dio ordenes de que se hiciera mal, los que caen son los de abajo.