Por donde pasa el turismo no vuelve a crecer la hierba. A disfrutar de que hayan convertido a España en el patio de recreo soleado de los ricos europeos.
#1 Puedes comer sano y muy barato. Lo que pasa es que ahora hay muchos jóvenes que están todo el día sentados jugando a los videojuegos, fumando con el dinero de sus padres y comiendo comida preparada rápida, de esa que hacen una llamada y la envían a la casa, pizzas, hamburguesas, o sea, mierda, pienso para humanos o para animales racionales.
Sales al jardín, cazas una rata y te la comes, te sale gratis y además es mucho más sano que ir al pueblo a comer un kebab o ir a un restaurante chino.
La gente se volvió subnormal, pudiendo comer barato y sano come mierda cara:
Para ir a pescar desde tierra de forma recreativa ahora obligan a usar la aplicación PescaRec. Ya solo falta que obliguen a usar una baliza Vgilipollas también.
Pues ahora las personas que son objetivos de deportación que se escondan. Cuando iban a votar por Trump no se escondían, o sea, a disfrutar de lo votado y sobre todo de lo abstenido.
Llega una visita importante y la hija le pregunta a su madre, "¿pongo vino?" y la madre le contesta "bueno, hija", o sea, dale vino del bueno.
Llega una visita del montón y la hija le pregunta a su madre, "¿pongo vino? y la madre le contesta "claro, hija", o sea, dale vino aguado, vino claro, vino del malo.
Ahora mismo, quienes no tengan casa propia en España deberían pensar en emigrar a Burundi, pero con todos los papeles en regla porque los brotes verdes del buen rollo se acaban fuera de las fronteras españolas.