No sé, yo a esta noticia le noto cierto tufillo aporofóbico,, si nos atenemos a los altos estándares éticos e intelectuales de Menéame, y del capitalismo y la monarquía, porque al implicar indirectamente que la pobreza o la precariedad son cosas malas o negativas de manera objetiva (es decir, para todo el mundo), está también implicando indirectamente que no está bien hacer nacer a los hijos en la pobreza o la precariedad, lo cual es aporofobia, y por tanto está tomando por malvadas o tontas, y está dejando en mal lugar, a todas esas personas, éticas e inteligentes, que, en ejercicio de sus legítimos derechos, consideran que la pobreza, la precariedad y la desigualdad inmerecidas son circunstancias tan estupendas como para incluso defender como un derecho el poder hacer nacer, y criar, a sus propias proles en ellas, a que sus proles también hereden y les agradezcan, en forma de pensiones, esa pobreza, esa precariedad, esa desigualdad inmerecida, ese capitalismo, esa monarquía y esos… » ver todo el comentario
#2 Además, tened también en cuenta que si no hubiera pobreza, adultos pobres ni niños pobres, entonces solo habría no-pobreza, adultos no-pobres y niños no-pobres, lo cual sería eugenesia, además de aporofobia, y no podemos ser eugenésicos ni aporofóbicos, porque es políticamente incorrecto. La pobreza también es necesaria para que haya justicia, equilibrio, equidistancia y diversidad. Debemos respetar la pluralidad de gustos, elecciones e ideas.
Además, los pobres ya tienen que sufrir la pobreza. Sería inhumano negarles encima el derecho de ver a sus hijos sufriéndola también.
No debemos, pues, perder de vista la dimensión cultural, pues el factor cultural es poderosísimo. Hasta la pobreza, el vivanlascaenismo y el elamocreamuchospuestosdetrabajismo pueden ser cultura.
La cultura, pues, es la verdadera riqueza, así que dejad en herencia a vuestras proles la rica cultura de la pobreza.
Así pues, no tengáis ningún problema con hacer nacer a vuestras propias proles en la pobreza o… » ver todo el comentario
Además, los pobres ya tienen que sufrir la pobreza. Sería inhumano negarles encima el derecho de ver a sus hijos sufriéndola también.
No debemos, pues, perder de vista la dimensión cultural, pues el factor cultural es poderosísimo. Hasta la pobreza, el vivanlascaenismo y el elamocreamuchospuestosdetrabajismo pueden ser cultura.
La cultura, pues, es la verdadera riqueza, así que dejad en herencia a vuestras proles la rica cultura de la pobreza.
Así pues, no tengáis ningún problema con hacer nacer a vuestras propias proles en la pobreza o… » ver todo el comentario