No sé, yo a esta noticia le noto cierto tufillo aporofóbico,, si nos atenemos a los altos estándares éticos e intelectuales de Menéame, y del capitalismo y la monarquía, porque al implicar indirectamente que la pobreza o la precariedad son cosas malas o negativas de manera objetiva (es decir, para todo el mundo), está también implicando indirectamente que no está bien hacer nacer a los hijos en la pobreza o la precariedad, lo cual es aporofobia, y por tanto está tomando por malvadas o tontas, y está dejando en mal lugar, a todas esas personas, éticas e inteligentes, que, en ejercicio de sus legítimos derechos, consideran que la pobreza, la precariedad y la desigualdad inmerecidas son circunstancias tan estupendas como para incluso defender como un derecho el poder hacer nacer, y criar, a sus propias proles en ellas, a que sus proles también hereden y les agradezcan, en forma de pensiones, esa pobreza, esa precariedad, esa desigualdad inmerecida, ese capitalismo, esa monarquía y esos… » ver todo el comentario
#2 Además, tened también en cuenta que si no hubiera pobreza, adultos pobres ni niños pobres, entonces solo habría no-pobreza, adultos no-pobres y niños no-pobres, lo cual sería eugenesia, además de aporofobia, y no podemos ser eugenésicos ni aporofóbicos, porque es políticamente incorrecto. La pobreza también es necesaria para que haya justicia, equilibrio, equidistancia y diversidad. Debemos respetar la pluralidad de gustos, elecciones e ideas.
Además, los pobres ya tienen que sufrir la pobreza. Sería inhumano negarles encima el derecho de ver a sus hijos sufriéndola también.
No debemos, pues, perder de vista la dimensión cultural, pues el factor cultural es poderosísimo. Hasta la pobreza, el vivanlascaenismo y el elamocreamuchospuestosdetrabajismo pueden ser cultura.
La cultura, pues, es la verdadera riqueza, así que dejad en herencia a vuestras proles la rica cultura de la pobreza.
Así pues, no tengáis ningún problema con hacer nacer a vuestras propias proles en la pobreza o… » ver todo el comentario
#24 Depende de la confianza de los inversores. En particular de la diferencia de la confianza de los inversores sobre la capacidad de que pague un país de referencia (Alemania) y otro. Las políticas de los gobiernos, claro que pueden influir, pero no es el caso en las circunstancias actuales; según yo lo veo, el motor de Alemania, que era la industria se está quedando en nada en comparación con la amenaza china, entre otros en un campo tan importante históricamente como el del automovilismo. España sigue siendo top10 en turismo, como lo ha sido siempre, y tiene una buena balanza de exportaciones en productos alimentarios. No es que a España le vaya bien, es que le sigue yendo igual de mal, pero los cimientos que sostenían a Alemania como potencia industrial en Europa se tambalean.
En cualquier caso, los aspectos financieros de las deudas de los países no tienen por qué ir correlacionadas con cómo vive la gente.
Además, los pobres ya tienen que sufrir la pobreza. Sería inhumano negarles encima el derecho de ver a sus hijos sufriéndola también.
No debemos, pues, perder de vista la dimensión cultural, pues el factor cultural es poderosísimo. Hasta la pobreza, el vivanlascaenismo y el elamocreamuchospuestosdetrabajismo pueden ser cultura.
La cultura, pues, es la verdadera riqueza, así que dejad en herencia a vuestras proles la rica cultura de la pobreza.
Así pues, no tengáis ningún problema con hacer nacer a vuestras propias proles en la pobreza o… » ver todo el comentario
Un artículo que lo analiza y explica con varias fuentes es este >observatoriogalileo.blogspot.com/2016/02/el-mito-de-las-001-de-denunci
Aunque la fiscalía creo que ha restringido con autenticación los enlaces, pero usando la web de archive todavía puedes sacarlos cuando estaban en abierto creo, por ejemplo >web.archive.org/web/20220505123723/https://www.fiscal.es/documents/201
En cualquier caso, los aspectos financieros de las deudas de los países no tienen por qué ir correlacionadas con cómo vive la gente.