Debería haber soltado los gatitos en la calle, ellos se arreglan la vida, siempre lo han hecho. Y así todos los ciudadanos disfrutamos de dos gatitos más.
Llegará un día donde habrá lujosos lugares habitados por hermosas gentes de dinero sobrante, peo que padecerán gran carencia de médicos y enfermeros, de maestros, albañiles, fontaneros o quien les venda la comida o se la sirva. Y tendrán que emigrar.