El hombre, ejecutado a plena luz del día, era propietario de un arma, algo habitual en el país, y el Departamente de Seguridad de EEUU ha alegado que su actuación se debía a que llevaba ese arma en la mano, algo que las grabaciones han desmentido. El joven tan solo portaba un teléfono móvil con el que grababa la situación. Su pistola, una 9 MM, estaba colgada de su cinturón y en ningún momento la saca. Al parecer, Pretti tan solo estaba grabando cómo los agentes de la Patrulla Fronteriza utilizaban gas pimienta