Comentarios irónicos que normalizan estereotipos, bromas reiteradas sobre colectivos concretos, referencias constantes a “lo políticamente correcto” o uso de jerga específica que denota familiarización con entornos de potencial radicalización (por ejemplo, uso de palabras como simp)… ¿qué podemos hacer los adultos, en casa y en la escuela, ante estos posicionamientos por parte de los adolescentes? Nuestra reacción puede marcar la diferencia. Si respondemos señalando, culpabilizando o prohibiendo, reforzamos el marco que este perfil de usuario.