El Gobierno de China calificó este jueves de «discriminatorio» e «injusto» el inicio de la fase definitiva del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la Unión Europea (UE), conocido como el «arancel al carbono», y advirtió de que adoptará las «medidas necesarias» en respuesta. Desde el 1 de enero, los importadores de determinados productos intensivos en emisiones -como el acero, hierro, cemento, aluminio, fertilizantes, hidrógeno y electricidad- deberán pagar por el CO2 incorporado en los bienes que entren en la UE.