Las analogías simples es cierto que pasan por alto los detalles y las sutilezas, pero uno no puede dejar de mirar al pasado y comparar las barbas que vimos pelar del vecino con las nuestras de ahora.
Esparta y Atenas, junto con otras ciudades estado partidarias de cada una, se estuvieron dando leña y poniéndose zancadillas durante un par de siglos. A pesar de haber peleado contra los persas en las Guerras Médicas (y las famosas batallas de Maratón, las Termópilas, Salamina, etc.), nunca llegaron a formar un conjunto estable y unido de griegos con una cultura e intereses comunes. Al más puro estilo cainita, los espartanos, con tal de pisotear a sus vecinos atenienses, llegaron a aliarse con los persas que eran enemigos de toda la vida. Ganaron las guerras del Peloponeso a costa de dejar en la ruina a Atenas, pero también a su propia ciudad, Esparta, y a sus aliados. Esto fue en el 404 a.C. Treinta años después, Tebas al mando de Epaminondas, derrotó a Esparta, y ya no quedó fuerza real que pudiese contener a invasores externos. Otros treinta años después Filipo II y Alejandro Magno vinieron de Macedonia a poner firme al cachondeo griego. Y a la muerte de Alejandro, llegaron sucesivas fragmentaciones, derrotas, divisiones e invasiones que culminaron con el Imperio Romano pasándoles por encima sin que nadie allí meneara una pestaña porque no tenían con qué defenderse de una potencia militar tan apabullante.
Quienes habían fundado buena parte de los principios de la civilización en el Mediterráneo, habían enseñado a todo cristo cómo construir magníficos templos y palacios, cómo hacer esculturas dignas de dioses, habían creado poemas, tragedias y comedias excelsas, acabaron siendo el parque de atracciones de los romanos, que admiraban la cultura (y la asimilaban) pero que despreciaban su falta de fuerza. Era muy normal que las buenas familias romanas tuviesen un maestro griego para sus hijos, esclavo o simplemente siervo. Para eso quedaron.
En la Europa moderna, y vuelvo a las analogías simples, aquí estamos peleándonos como atenienses y espartanos, algunos incluso aplaudiendo a los nuevos "persas" que se están empezando a merendar parte del planeta, mientras nos debilitamos sin querer ver la horda que se nos viene encima.
¿Seguiremos los europeos formando liguillas internas para fostiarnos entre nosotros, o por una vez, alguien reaccionará y pararemos los pies a quien quiere convertirnos en un monigote, pisotear nuestros derechos, y reírse de nuestra Historia?

La pregunta es muy pertinente, y la respuesta corta es: tiene sentido para ciertos intereses y objetivos concretos, pero cada vez menos para el interés general del país. Voy por partes, separando qué lógica tiene, para quién, y por qué empieza a ser un problema estructural.
Desde el punto de vista del Estado central y de la ingeniería clásica de redes, el modelo radial tiene una lógica clara:
Aquí está la clave incómoda.
La alta velocidad es:
Cercanías y regionales no dan esos márgenes.
El 80–90% de los desplazamientos diarios no son de larga distancia. Son:
El AVE no sirve para eso.
Invertir miles de millones en AVE mientras Cercanías colapsa es como poner un ascensor de cristal en un edificio con las escaleras rotas.
En teoría: “conecta territorios”. En la práctica: aspira población hacia Madrid.
Facilita:
Resultado:
➡️ Más viajes
➡️ Más dependencia
➡️ Más saturación
➡️ Más fragilidad del sistema
La alta velocidad:
Es un sistema excelente para pocos trenes rápidos, no para una autopista ferroviaria masiva.
España ha confundido durante 30 años:
Cuando en realidad:
El AVE:
Solo tendría sentido si se dieran todas estas condiciones (que no se dan):
Sin eso, aumentar la alta velocidad centralizada en Madrid es acelerar un modelo que ya está tensado, caro y frágil.
Tiene sentido:
Tiene cada vez menos sentido:

Cuenta la leyenda que existía una bola de fuego en el cielo...
Pues bien, digo esto como un alemán que vive en Galicia - un europeo que está absolutamente harto de ver cómo el mundo contiene el aliento cada vez que este idiota balbuceante, llorón, delirante y estruendoso abre su boca grotesca.Saben, gente, por lo que puedo juzgar desde fuera, la cosa se ve así: Estados Unidos ha elegido a un hombre que habla y actúa como un megalómano, y se supone que el resto del planeta simplemente debe confiar en que no perderá completamente el contacto con la realidad y nos arrastrará a todos a una catástrofe.Quieren robar Groenlandia.Quieren que Cuba “haga un trato antes de que sea demasiado tarde”.Hablan de bombardear México o de invadirlo.Secuestran a un presidente y se embolsan el petróleo del pueblo en Venezuela.Bromean con la anexión de Canadá como si fuera el estacionamiento de un centro comercial que puedes reclamar simplemente porque te apetece.Predican que en Gaza no hay genocidio y ayudan a quienes lo ejecutan con los bombardeos.Hablan de que en Irán debe parar la matanza y, al mismo tiempo, el ICE mata a inocentes en Minneapolis y el vicepresidente quiere, como Hitler en su día con las SS y la Gestapo, simplemente enviar al ICE a cada puerta.El presidente exige ejecuciones públicas de quienes están en su contra. Eso es puro estalinismo y fascismo.¿Tienen alguna idea de lo loco que suena esto para el resto de nosotros?Esto no es “charla de tipo duro”. No es una estrategia. Es un anciano profundamente inestable que amenaza a naciones soberanas como si estuviera volcando un tablero de Monopoly porque está perdiendo. Esto no es un comportamiento normal. Esto no es liderazgo. Esto no es fuerza. Es una crisis internacional andante y parlante.Y estadounidenses, aquí es donde la cosa recae sobre ustedes. No solo MAGA, no solo la gente que lo eligió – todos ustedes. Porque cuando el presidente de los Estados Unidos empieza a hablar sobre el secuestro de jefes de gobierno, la anexión de países y el lanzamiento de ultimátums como un jefe de la mafia, el resto del mundo no tiene voz. Nosotros solo recibimos las consecuencias.No pueden simplemente encogerse de hombros y decir: “Bueno, yo no lo elegí”. Eso puede pasar en una cena, pero no cuenta cuando las potencias nucleares observan este circo y recalculan sus propias líneas rojas. Este es su sistema. Su presidencia. Su responsabilidad.Visto desde fuera, parece que Estados Unidos encendió la mecha y se fue caminando tranquilamente, mientras todos los demás están parados alrededor de la bomba preguntándose quién cortará el cable.Y seamos brutalmente honestos. Este hombre tiene casi 80 años. Es frágil. Se está deteriorando visiblemente. No es un visionario a largo plazo que juega al ajedrez. Está al final de su vida y actúa como si después de él nada importara y el diluvio fuera a venir de nuevo. Es el tipo de “líder” más peligroso que existe. Es un hombre que no tiene nada que perder y posee un ego que quiere ser alimentado constantemente. Uno al que siguen idiotas narcisistas y bipolares – como algunos en su administración – y que además encubren sus conexiones con la red criminal de pederastia. Un condenado por diversos delitos que ya hace 5 años, el 6 de enero de 21, planeó un golpe de estado y salió impune.¿Por qué debería el resto del mundo pagar por eso?¿Por qué deberían familias en Europa, Asia, Australia, Sudamérica, en todas partes, tener que tener miedo a la guerra, al colapso comercial, a choques energéticos o a la inestabilidad global porque Estados Unidos no pudo poner su propia casa en orden?¡Aquí ya no se trata de izquierda o derecha! Se trata del sentido común básico. Se trata de detener a un psicópata antes de que haga algo irrevocable. Porque una vez que comienza una guerra, cuando un país es ocupado, cuando las alianzas se rompen irreparablemente, no hay botón de reinicio.Así que sí, esto es responsabilidad de los estadounidenses. Ustedes metieron al mundo en este lío, y deberían, joder, arremangarse y sacarnos de nuevo de él. Inicien un proceso de destitución. Destitúyanlo. Domínenlo. Hagan lo que sea que su sistema permita, pero háganlo rápido.Porque el resto de nosotros solo quiere vivir su vida, criar a sus hijos, pagar sus facturas y no despertarse una mañana y descubrir que la Tercera Guerra Mundial ha comenzado porque un anciano trastornado quería sentirse poderoso por última vez.Esto ya no tiene gracia.No es teatral.Es inaceptable.Pongan bajo control a este loco impredecible antes de que lo arruine para todos.Fisterra, 12/01/2026Cordialmente Steffen A. Pfeiffer Peregrino, Periodista y Empresario.
Una de las cosas que más me llama la atención por estos lares, sobre todo cuando se habla de inteligencia artificial y asimilables, es el argumento de que los buenos profesionales prevalecerán, y que si eres realmente bueno en lo tuyo no tienes nada que temer. Lo veo correcto. Es muy posible que los que digan eso tengan razón. ¿Pero qué pasa con el resto? ¿Qué significa en la práctica ser realmente bueno en lo tuyo? ¿De verdad estamos imaginando el mundo para que el 5% de individuos destacados lo disfruten mientras el resto se quedan atrás? Parece que se trata de eso, desa peculiar variedad d ela Ley del Embudo: defender la competitividad donde podemos competir, y defender la cooperación donde sospechamos que no pdoemos competir.
Cuando se leen estas cosas, se nota bien a las claras que estamos en un foro de gente de cierta edad, con sueldos altos, y muchos años de experiencia. Gente a la que, en el fondo, se la suda el futuro de los más jóvenes, porque muchos ni siquiera tienen hijos y están esperando una jubilación más o menos cómoda que ya ven al alcance de su mano.
Sin embargo, es gracioso, porque cuando se habla de dejar atrás a los pobres o los enfermos, enseguida se revuelven en sus asientos y se niegan a apoyar tal cosa, como si les hubiease entrado un repentino ataque de ética racional. ¿Qué sucede entonces?
Creo que se trata de una especie de escisión entre la ideología personal y la ideología profesional. Como profesionales, desprecian a los profesionales mediocres, y su orgullo los empuja a desdeñar a esa gente, su futuro, y sus opciones de vivir dignamente. La frase “que den conciertos” ya nos enseñó hace mucho tiempo de qué clase de gente hablamos y hasta dónde alcanza su preocupación social. Que se generen pobres, o que se empobrezca a la gente, no les preocupa. Esa gente sólo merece su atención, y su compasión, una vez que se ha hecho pobre y vive en la mierda, pero nunca antes.
El profesional mediocre, el que no da par más, el que no es como ellos, el que está fuera de ese cinco o diez por ciento de los mejores, tiene que reciclarse, aprender, esforzarse y espabilar. O a lo mejor esperar a quedar excluido, porque una vez que está excluido ya merece nuestra atención y nuestra ayuda.
Es terrible el punto hasta el que ha caldo la vieja mentalidad religiosa de comedor de convento limosneo. Es terrible leer esa clase de cosas en el foro más progresista que se supone que queda en la internet hispana. ¿Qué dirán los liberales?
Yo alucino.
¿Recordáis que, hace un par de días, los "sindicatos" CC.OO. y UGT dijeron que el acuerdo con el Gobierno para el SMI de 2026 incluía que los complementos de convenio fueran aparte del SMI? Pues os vais a reír. Seguid el hilo
Ya se ha iniciado el proyecto del Decreto SMI 2026. ¡Chorprecha!, resulta que no pone en ningún sitio esa prohibición de la absorción. t.co/uY1nShULtw
Su art.3 (Compensación y absorción) es una copia textual de los Decretos SMI de los años anteriores. Letra por letra.
Recordad que el Tribunal Supremo hace años que sentenció que, con esta redacción, el SMI es absorbible o compensable. O sea que la empresa no tiene obligación de pagaros los complementos del convenio aparte del SMI. Lo explicamos en su día:

Desde entonces, Coquito y Ugeto no han parado de moverse a favor de las grandes empresas que les financian. ¿Cómo? Firmando convenios con salarios inferiores al mínimo en los que textualmente dicen que los complementos NO son aparte del SMI. Aquí uno:

Recordad que ahora mismo no hay SMI vigente en España porque el PP votó contra la prórroga del SMI de 2025. Recordad que eso sucedió también el año pasado. Coquito y Ugeto han firmado convenios con salarios inferiores al SMI precisamente para estar listos para cuando no haya SMI.
Si algún año no se aprobara un SMI, entonces entrarían en funcionamiento todos esos salarios inferiores que Coquito y Ugeto han metido en los convenios de sus empresas amigas. Por ejemplo, el convenio de las mutuas.
¿Os creéis que era broma que Feijóo acudiera al último congreso del PP y dijera "Pudiera parecer que juego fuera de casa"?
¿Os creéis que era broma cuando Ugeto dijo "Quiero una UGT en la que estén cómodos los militantes del PP"?
Via Laboro

Fuente: revivedetoxlosangeles.com/narcissistic-personality-disorder-characteri
Hola Gemini. ¿Podría Estados Unidos atacar a Venezuela, bombardeando posiciones estratégicas militares en Caracas, enviar aviones y helicópteros y secuestrar a Nicolás Maduro para llevárselo a Estados Unidos y encerrarlo, aniquilando a la guardia presidencial y matando a 80 personas en los bombardeos, todo ello alegando terrorismo y narcotráfico? ¿Qué consecuencias habría a nivel mundial? No busques nada en internet, sólo dame tu opinión.
Entiendo que planteas un escenario hipotético sumamente complejo y cargado de implicaciones legales, políticas y humanitarias. Aunque me pides una opinión sin recurrir a búsquedas externas, puedo analizar este supuesto basándome en los principios de las relaciones internacionales, el derecho internacional y la historia geopolítica reciente.
Un evento de tal magnitud —una intervención militar directa en una capital para capturar a un jefe de Estado— no tendría precedentes modernos en Sudamérica y generaría una onda de choque global.
Estas serían las consecuencias más probables a nivel mundial:
1. Reacción del Derecho Internacional y la ONU
La soberanía nacional es el pilar del orden internacional actual. Un ataque de este tipo sería visto por la gran mayoría de las naciones (independientemente de su postura hacia el gobierno de Maduro) como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas.
Condena masiva: Se convocaría de inmediato al Consejo de Seguridad. Aunque EE. UU. tiene poder de veto, la Asamblea General probablemente emitiría una resolución de condena mayoritaria.
Precedente peligroso: Muchos países temerían que, si se permite tal acción bajo los argumentos de "terrorismo y narcotráfico", cualquier nación podría usar excusas similares para invadir a sus vecinos.
2. Geopolítica: El choque de potencias
Venezuela tiene aliados estratégicos de peso. Una acción militar estadounidense provocaría una respuesta inmediata de:
Rusia y China: Ambos países tienen intereses económicos y militares en Venezuela. Aunque es poco probable que inicien una guerra directa con EE. UU., responderían con sanciones económicas severas, ruptura de tratados de cooperación y un aumento de la presencia militar en otros puntos calientes (como Europa del Este o el Mar de China Meridional).
Fractura en América Latina: Incluso los gobiernos regionales críticos con Maduro se verían obligados a condenar el uso de la fuerza. El fantasma del "imperialismo" y las intervenciones del siglo XX en la región reavivaría un fuerte sentimiento antiestadounidense en todo el continente.
3. Impacto Humanitario y Social
El escenario que describes incluye la muerte de 80 personas y el aniquilamiento de la guardia presidencial.
Guerra de guerrillas: La captura de un líder no suele significar el fin del conflicto. Podría estallar una guerra civil o una insurgencia prolongada, lo que generaría un flujo migratorio masivo (aún mayor que el actual) hacia los países vecinos, desestabilizando la región.
Crisis humanitaria: El bombardeo de una infraestructura urbana en una ciudad densamente poblada como Caracas resultaría en víctimas civiles colaterales, dañando la legitimidad moral de la operación ante la opinión pública mundial.
4. Mercados Globales y Economía
Petróleo: El precio del crudo se dispararía ante la incertidumbre en un país con las mayores reservas probadas del mundo. Esto afectaría la inflación global y los mercados energéticos de inmediato.
Resumen de la situación
Si bien Estados Unidos ha realizado operaciones de "cambio de régimen" o captura de figuras en el pasado (como el caso de Manuel Noriega en Panamá en 1989), el contexto global del 2026 es muy distinto. Hoy existe un mundo multipolar donde una acción así aislaría diplomáticamente a EE. UU. y podría incendiar la estabilidad regional por décadas.

Publica ABC un artículo sobre el suicido en Asturias donde el redactor parece no tener muy claro el significado del término "tanto por ciento" ya que lo confunde por "tanto por 100.000". El suicidio se suele medir en términos relativos en cuantos ha habido por cada 100.000 habitantes (tasa por 100.000), ya que, afortunadamente, por cada 100 (tanto por ciento) sería un número muy pequeño. Por dos veces en el artículo nombra la tasa de suicidios como tanto por ciento, en un resaltado y en el texto.
No es el único error del artículo, ya que en el se indica que el número total de suicidios en España durante 2024 fue de 3.953, pero cuando lo desglosa por sexo, señala que son 2.834 hombres y 1.012 mujeres, lo que es evidente que no da la suma total indicada. Parecido ocurre con las cifras de Asturias, que señala que es un total de 114, con 87 hombres y 27 mujeres, pero eso no coincide con los datos del INE. También indica una tasa de 14 suicidios por 100.000 habitantes para luego indicar que es 11,4 (incluyendo el error de decir que es tanto por ciento cuando es por 100.000).


Cada cierto tiempo, la pregunta reaparece en nuestras discusiones. Casi siempre formulada con la esperanza de una respuesta tranquilizadora:
¿Son los demócratas de EEUU menos beligerantes que los republicanos?
La pregunta no es ingenua. Es profundamente política. Porque en ella se esconde la necesidad de creer que, al menos, existe una opción “menos mala”, una manera distinta de ejercer el poder sin recurrir sistemáticamente a la fuerza. Pero como ocurre con tantas otras cuestiones estructurales, la realidad suele ser bastante menos alentadora.
Si uno se queda en la superficie, parece que sí hay diferencias. El lenguaje cambia. El tono cambia. Incluso la escenografía cambia. Pero cuando se observa el recorrido completo, cuando se abandona el discurso y se miran los hechos acumulados, la conclusión es otra distinta.
Durante las últimas décadas, los presidentes republicanos han tendido a hablar de la guerra sin complejos. Seguridad nacional, fuerza, disuasión, excepcionalismo estadounidense. Reagan necesitó un Imperio del Mal. George W. Bush un Eje del Mal. Trump prefirió la amenaza directa, casi teatral, envuelta en el eslogan de América Primero. La guerra, en este marco, se presenta como una demostración de músculo, como una necesidad casi natural del liderazgo global.
Los demócratas, en cambio, han refinado el relato. No renuncian al uso de la fuerza, pero lo visten de legalidad internacional, de alianzas, de responsabilidad moral. Hablan de derechos humanos, de estabilidad regional, de “responsabilidad de proteger”. Clinton bombardeó Kosovo en nombre de la OTAN. Obama justificó Libia como una intervención limitada y ética.
El resultado es un curioso espejismo: parece que unos guerrean y otros gestionan. Pero es solo eso, un espejismo.
Cuando se observan los métodos, la diferencia vuelve a aparecer… y a diluirse.
Los republicanos han preferido históricamente la fuerza convencional, las invasiones a gran escala, la presencia militar visible. Afganistán e Irak son el ejemplo más claro. La guerra entendida como ocupación, como control territorial, como demostración inequívoca de poder.
Los demócratas, más incómodos con ese tipo de imágenes, optaron por otra vía: la guerra de precisión. Drones, operaciones especiales, campañas aéreas sin botas sobre el terreno. Una violencia más limpia, más tecnológica, menos visible para la opinión pública doméstica. Fue un presidente demócrata quien normalizó e institucionalizó el asesinato selectivo por control remoto, ampliando como nadie antes el uso de drones armados.

El saldo humano, sin embargo, no desaparece. Solo se vuelve más difícil de ver.
Y es aquí donde el relato partidista termina de romperse. Porque ambos partidos han iniciado guerras, ambos han heredado conflictos y los han escalado, ambos han intervenido unilateralmente cuando lo han considerado necesario. Unos con grandes invasiones, otros con campañas aéreas silenciosas. Unos con discursos grandilocuentes, otros con informes técnicos y ruedas de prensa sobrias.
El llamado “intervencionismo humanitario”, tan a menudo asociado a los demócratas, no es una alternativa real al belicismo, sino otra forma de justificarlo. Cambia la causa invocada, no la herramienta utilizada. Y cuando conviene, los republicanos también han recurrido a ese mismo argumento.
Un presidente republicano llevó a Estados Unidos a las guerras convencionales más devastadoras del siglo XXI; un presidente demócrata convirtió la guerra encubierta y permanente en una política de Estado.
Ambos fueron profundamente beligerantes. Solo eligieron formatos distintos.
Al final, como casi siempre, la clave no está en el partido, sino en la estructura. El poder ejecutivo estadounidense, el complejo militar-industrial, los intereses geopolíticos permanentes y la inercia de una superpotencia global en declive empujan en la misma dirección, gobierne quien gobierne. El presidente modula el discurso, elige el envoltorio, decide si la guerra se presenta como fuerza, como deber moral o como operación quirúrgica. Pero rara vez cuestiona el fondo.
La beligerancia estadounidense no es una anomalía republicana ni una traición demócrata.
Es bipartidista.
Lo que cambia no es la guerra, sino la forma de contarla. Y mientras discutimos si el lenguaje es más agresivo o más amable, el sistema sigue funcionando haciendo de la fuerza militar una herramienta recurrente, casi automática, de la política exterior.
Quizá la pregunta no debería ser quién es menos beligerante.
Quizá la pregunta correcta sea por qué ninguno deja de serlo.
Pues eso, el tan aclamado libro "El fin de la historia", y su tesis principal, queda desmentido: la democracia liberal, no será el último regimen hegemónico global, sino que claramente lo van a ser los totalitarismos nacional-capitalistas.
Lo único bueno es que él está siendo testigo de ello.
No es de hace un mes ni de hace dos semanas. Es de hoy mismo.
Un allegado ha ido hoy, en Léon, a rellenar su solicitud de empleo, y ha sacado su número en una sala vacía, o semivacía, con cinco personas en total, y cuando le ha tocado su turno le han dicho que el número que ha sacado es para solicitar una cita previa, no para que lo atiendan.
No había nadie y le han dicho que vuelva el viernes, o el lunes, y eso tras largo debate, porque lo que querían era mandarlo para el martes o el miércoles siguiente. Cinco días para loq ue podían hacer ya mismo. ¿Qué menos?
E insisto en que no había nadie. Que aquello no era un atasco. Quie simplemente no quisieron atenderlo.
Circulaba por allí también un ecuatoriano al que no querían atender y al que finalmente lograron desviar a extranjería. Porque no, porque ellos no iban a atender a nadie sin cita previa, hubiese gente o no. Porque no estaban allí para atender a nadie. Hablo de Léon. HOY, 21 de enero de 2026.
La mala fama de los funcionarios administrativos viene de estas cosas. No están dispuestos a atenderte, pase lo que pase. Se desviven por no servirte. Se desviven literalmente por ser ellos los que determinan la cantidad de trabajo que van a hacer en todo el día, y eso, por supuesto, sin contar que jamás en la vida te van a encontrar un empleo en el Ecyl, como muy bien pueden refrendar las estadísticas al respecto.. Si acaso se te ocurre que pueden hacer algo por ti, abandona toda esperanza, como si estuvieses a las puertas del Infierno de Dante, porque ponen una cola para darte cita previa, en vez de para ayudarte, y estoy seguro de que el viernes. o el lunes, pondrán otra cola para gestionar cuándo atienden a los que tienen la cita.
La idea es que pierdas el tiempo, por hacerles trabajar, porque no quieren trabajar. ¿Cómo se te ocurre, pequeño ingénuo, pequeña mierdecilla, la idea de obligarlos a hacer algo después de haber sacado una oposición? Ellos ya trabajaron bastante para sacarse la plaza y tú tienes que plegarte a sus caprichos y a sus manías, porque para eso eres la cagarruta que eres, sujeta a la cita previa de los que no están haciendo nada pero pueden permitirse dos o tres vigilantes privados, en prevención de que te enfandes y exijas algo.
Dos vigilantes, oye, para cuatro funcionarios y cinco usuarios a los que no atienden. ¿Cual es la moraleja?
Cállate. Traga. Lárgate de aquí, pringado de los cojones. La palabra "ciudadano" pertenece al vocabulario klingon, o al élfico de Tolkien, pero ni se te ocurra pronunciarla aquí, que no estamos dispuestos a aceptarla. No vamos a trabajar porque tú necesites algo. No estamos para ti. No nos sale de los huevos hacer nada.
León, Castilla y León. Dos meses antes de las elecciones.
A ver si a alguien se le pasa por la cabeza decírselo a alguien que tenga un mínimo de autoridad o un mínimo de vergüenza y le da por tomar cartas en el asunto. Por aquello de que nos gustaría que nuestros servidores nos sirviesen. Así de excéntricos somos.
Por aquello de no reconocer que somos súbditos de un cacique de mierda.
Rarezas de gente que vive lejos de Madrid, joder.
Fragmento del monólogo de Ignasi Taltavull – Ya no sé ni lo que digo:
Eh, no, yo creo que si queremos de verdad acabar con la ultraderecha, lo que tenemos que hacer es unirnos la gente de izquierdas y la gente no nazi
La gente no nazi ya está en mi equipo, ya es la única exigencia. No eres nazi, eres mi hermano. Tenemos que unirnos y quedarnos con la simbología de la ultraderecha, reivindicarla como propia. Igual que los gays hemos hecho con el “maricón” que ahora lo decimos nosotros, tenemos que hacer lo mismo.
Las feministas en el 8M, esvásticas lilas pintadas en la frente. Ya os llaman feminazis, id hasta el final sin miedo. Carteles de Führer, yo sí te creo. El día del orgullo, banderas del arcoíris con el aguilucho encima. Que la Audiencia Nacional esté en plan, son de los nuestros, que me bajo con la toga bailar, ¿eh?
Y migrantes cruzando el estrecho cantando el cara al sol, cara al sol.¿ No? Que la Guardia Civil esté como si él canta el cara al sol, el inmigrante soy yo.
No, tío, si nos quedamos su simbología les dejamos sin nada.
Esta gente no son de reinventarse, ¿eh?
Y los confundiremos tanto que habrá nazis diciendo:
"Creo que voy a borrarme el tatuaje de Hitler porque parezco maricón."
youtu.be/KY3GAhxNRqk?si=wQrFnsNJZQdmlKg_&t=412
a partir del min 6:52
'Ya no sé ni lo que digo' es el nuevo especial de comedia de Ignasi Taltavull.
Una hora de stand up sobre amor, palomas y homosexualidad, entre otras cosas. Ignasi Taltavull es cómico y guionista, co-creador del podcast La Ruina junto a Tomàs Fuentes, además de los podcast Aquí Estamos y Lejos de Aquí con Adri Romeo. En televisión ha trabajado en Crackòvia y Està Passant (TV3), y en stand-up ha dirigido los especiales de Magí García y Adri Romeo.
A lo mejor soy demasiado viejo ya para estas cosas, o puede que lleve demasiados años encima y debajo del márketing, pero esta idea, tan actual y tan repetida de que la inteligencia artificial no cumple con las expectativas me resulta muy sospechosa. Y lo voy a explicar desde la vieja mentalidad, la de mi época.
El primer motivo por el que puede que se esté extendiendo esta idea, es que sea verdad. La IA no cumple con las expectativas que se han puesto en ella, es todo un enorme hype y no van a afectar al mercado laboral ni a la productividad hasta el punto que llegamos a temer. La pregunta, si esto fuese así, es quién está difundiendo esa verdad, porque la verdad no se difunde sola y hay mucho, mucho esfuerzo en dar a conocer este punto de vista. ¿Los perdedores de la carrera de la IA? ¿El público en general, que ve que los modelos publicados no cumplen con las tareas que se les piden? Puede ser, pero no me queda claro y ahí lo dejo.
El segundo motivo es el de Lucky Strike. No, oye, no os preocupéis, que los riesgos que se mencionan para mi producto no son ni mucho menos los que algunos apuntan. Tranquilo, que la IA no va a ser disruptiva, ni va a traer problemas, ni hace falta regularla. ¿No veis que es todo una chorrada y no funciona como se esperaba? Tranquilos, dejadnos seguir invirtiendo, gastar agua y electricidad y esperad a ver a lo hostia que nos damos, porque estamos gilipollas y vosotros no. Tranquis. Y claro que puede que lo digan de todo corazón y con la máxima sinceridad, pero coño, algo me induce a sospechar de estas cosas.
Creo que la respuesta está a medio camino entre la primera y la segunda opción: por una parte, las cosas no funcionan realmente como se espera, aunque sólo veamos el menos avanzado de cuatro niveles de modelos. En esa cuarta división, que es la más visible, las cosas no van como se promete. ¿Pero qué pasa en la tercera división (la de pago) , la segunda (gubernamental) y la primera (desarrolladores)? ¿Tampoco ahí avanzan las cosas o estamos un poco a oscuras de lo que sucede ahí? Supongamos que en parte, no. Y luego tenemos que, aunque funcione, hay que quitarle el miedo a la sociedad, porque al mismo tiempo que la capacidades de la IA estaban creciendo los miedos.
Y para eso, y sabemos, están los que aseguran que no va a pasar nada porque el tigre es un gatito, un poco grande, pero gatito. Un verdadero clásico del márketing.
Ya veremos...

Hacer un poco de sociología de los "reyes magos" es hacer un poco de sociología de la religión misma. De hecho, los "reyes magos" nos ofrecen un elegante botón de muestra de que la religión es una puta pura mentira, no solo en un sentido de "mentira científica", que también, sino además en un sentido de "mentira para manipular".
Si uno se retira lo suficiente a ver el bosque y se pregunta por qué los "reyes magos" aparecen en la biblia, rápidamente repara en la lógica intencionalidad de los líderes religiosos para introducirlos en su cuento. Pregúntatelo tú mismo: ¿por qué un líder religioso supremo, Jesús, se inventaría un cuento de que él es líder por derecho divino, y de que otros líderes políticos supremos de algunos países, los tres reyes magos, van a adorarle a él?
En efecto: es el Vaticano diciéndonos que él es rey de reyes, y los reyes son vasallos suyos.
Y aunque, técnicamente, los reyes magos no existen, pues en Mateo 2:1-12 no se dice que fueran reyes, solo que eran magos, y tampoco se dice que fueran tres, solo que llevaban oro, incienso y mirra, tenemos a:
Salmos 138:4, "Dios mío, ¡grande es tu poder! Te alabarán los reyes de este mundo cuando escuchen tu palabra y sepan todo lo que has hecho."
Salmos 2:10-12, "Ustedes los reyes, pónganse a pensar; déjense enseñar, gobernantes de la tierra. Adoren a Dios con reverencia; y con alegría ríndanle culto. Adoren a Dios, para que no se enoje, pues fácilmente se enfurece, y podría quitarles la vida."
Salmos 68:29, "Dios mío, por causa de tu templo los reyes te traen regalos a la ciudad de Jerusalén."
Daniel 6:25-26, "Entonces el rey Darío escribió un mensaje para todas las naciones y los pueblos de su reino. Ese mensaje decía: «Con mis deseos de paz para todos, ordeno a los habitantes de mi reino que adoren y obedezcan al Dios de Daniel. Su Dios vive para siempre, y su reino nadie puede destruirlo. Su poder será siempre el mismo. "
Los antiguos monarcas europeos, no transigiendo con este cuento de tener que someterse a un "papa", se inventaron su propio cuento, y fue así como nació el "derecho divino" por el que los monarcas europeos también se autoproclamaban y autorreivindicaban como reyes y mesías.
Termina de filtrar el FBI un informe sobre Trump en el que se afirma que está comprometido por Israel. Yo mismo lo termino de enviar. ¿Pero cuales son los efectos en los algoritmos actuales de esta liberación de información? Actualmente el algoritmo de Twitter, de Elon Musk, que también aparece en las filtraciones de Epstein, penaliza al que critica a Israel, según la propia IA de X, conlleva penalizacion en la visibilidad de las publicaciones. Lo mismo ocurre en TikTok, que recientemente a puesto a sionistas en los altos cargos. Yo mismo al criticar Israel en redes sociales de Meta he recibido esta penalización.
Entonces ahora tras la filtración miles de cuentas están criticando a Trump e Israel y siendo penalizadas por los algoritmos. Lo cual a efectos del mercado, se van a ver beneficiados los partidarios de Trump al no ser penalizados, ya que los contrarios van a ser hundidos por criticar a Israel, Trump y el FBI. Esto da la hegemonía, alcance, visualizaciones de los algoritmos en redes sociales a Trump y los suyos.
Lo cual supone controlar la narrativa de aquí en adelante, que viendo los movimientos de Trump con Irán puede hacer que imponga su versión sobre lo que está por venir gracias a hundir los alcances de los detractores y tener un bombardeo con mayor aceptación que los anteriores dónde por ejemplo solo contaba con 1 apoyo de cada 3 en el bombardeo de Venezuela y secuestro de Maduro.
Así empieza el post en Twitter con más de 300.000 visualizaciones por Michael A Arouet. El post muestra la variacion de población en Europa dentro de 100 años debido a la caída de la natalidad y otros factores como el cambio climático.

Los extranjeros se están dando cuenta de cual es el futuro del sur de Europa y como las inversiones se van a hundir. De hecho si os fijáis el próximo mundial de fútbol es en EEUU y México otra zona donde el cambio climático va a hacer casi imposible vivir por las altas temperaturas y lo mismo para el mundial de 2030 entre España, Portugal y Marruecos, para vender lo que se pueda y mientras se pueda a los fanáticos del fútbol. A esto se le llama "salida de liquidez".
¡Esto se hunde!
A colación de algo que he vivido en el trabajo... de algo que debo aprender y que llevo poco tiempo haciéndolo. Con otros compañeros lo he hecho en alguna ocasión pero nunca con una, siempre he fallado con ella. Y es que la primera vez que me tocó hacerlo fallé, pero no por que me dejara intentarlo, fallé al primer instante y no hubo segunda oportunidad, un "vuélvelo a intentar". Hoy ha ocurrido por segunda vez con la misma persona, después de haberlo conseguido en otras ocasiones con otros compañeros de trabajo. Y antes de que me dijera "apártate" decidí apartarme yo y luego no hubo una explicación docente, un consejo, nada... Fue volver atrás con esta persona que decidió dejar de mirarme a la cara y de hablarme directamente... Y así no se puede aprender, no se puede dejar de ser incompetente cuando tampoco debería sentirme incompetente al estar en periodo de aprendizaje. Y estas cosas te destruyen el autoestima y todo el trabajo hecho hasta entonces, como si hubieses estado construyendo y cuidando un edificio y alguien apareciera para derrumbártelo y es por ello que hoy se me ha ocurrido una frase que resume todo esto:
"Si no enseñas, no culpes a alguien de su ignorancia".
Y lo he pasado por el filtro de la IA que no encuentra una frase famosa similar. Pero me la ha adornado y me ha gustado el resultado, por ello lo comparto:
La ignorancia que reprochas puede ser la enseñanza que negaste
Ha quedado bien, me quedo con esa frase. Ahora toca recuperarse, espero.
La felicidad no es un refugio, ni una placenta. Es un placebo con pinchos. La felicidad es una sala de tortura. ¿Por qué del temor a los dioses en las antiguas religiones hemos pasado hoy a tener miedo a todo y de todo, sin excepción? Porque hoy todo se ha divinizado, y absolutamente todo lo que nos rodea se ha convertido en una divinidad incuestionable, intocable y sagrada, a la que hay que someterse por respeto total hacia ella. Los animales son dioses, las lenguas son divinas, los pueblos son sagrados, los sentimientos son intocables, las opiniones son dogmas, las ideologías son imperativos incuestionables, las emociones exigen devoción, la fe impone sumisión absoluta, y si todo esto no te hace feliz, es porque eres un hereje, incapaz de comprender que vives en un mundo perfecto, en el que no tienes ninguna razón para protestar. Está prohibido ser infeliz. Una ley no escrita —todavía— te lo advierte, de forma cada vez más imperativa y menos silenciosa. Ser infeliz te convierte en sospechoso de disentir con el sistema. Tal vez, incluso, en algo peor: en un enfermo mental. El sistema tratará de «curarte». Imagínate cómo.
La ley te la dictan y escriben con ladridos de perro, pero tú a un can no podrás levantarle la voz, porque no está permitido herir su sensibilidad. Ladridos, sí; petardos, no. A ti te pueden molestar; a tu mascota, no. Se nos exige vivir en los extremos de la realidad. En los más extremos, ruidosos e irracionales contrarios. Y ser feliz es obligatorio, aun cuando no haya ninguna razón para ello. Evidentemente, así no se puede vivir. Tampoco en un manicomio. Y, sin embargo, hoy, nuestras sociedades occidentales parecen haberse convertido en un manicomio de puertas abiertas. Abiertas, sí, hacia ninguna parte. El mundo se ha convertido así en algo insufrible e incompatible con la cordura animal y humana. El mundo del siglo XXI es un laberinto lleno de locos. Y nosotros estamos dentro de ese laberinto. Algunos lo llaman democracia; otros, totalitarismo. Acaso ambos tengan razón, y la única diferencia sea la perspectiva o el punto de vista que contempla una misma realidad, laberinto o manicomio, totalitarismo o democracia.
A las personas que viven obsesionadas con un ideal —ajeno a la realidad—, un ideal con frecuencia avalado por un gremio religioso, filosófico o ideológico, que hace de la felicidad bandera, les resulta muy difícil ser tolerantes con las ideas de otras personas. El ideal puede ser la felicidad, pero puede ser también cualquier otro imperativo dominante: la solidaridad, el animalismo, la libertad, el cambio climático, la izquierda o la derecha, el feminismo, la cultura, el poshumanismo, la güija o la sopa de ajo, la fe en esto o en aquello o simplemente la vida cartuja. El problema surge cuando, en nombre de un ideal, no se permite a los demás vivir en la realidad. El respeto es el reconocimiento de lo diferente en condiciones de superioridad. En condiciones de igualdad, se llama prudencia. Y en condiciones de inferioridad es, directamente, obediencia y sumisión.
Recientemente he escrito un artículo sobre el peliagudo tema de la publicidad en mnm. Ha sido bastante comentado y una de las previsibles conclusiones a la que nos lleva el tema es a la sostenibilidad financiera del sitio.
Es un tema eterno de difícil solución (si la hay), por múltiples razones. No voy a entrar en ellas porque creo que son de sobras conocidas. Pero sí que querría plantear la posibilidad de plantear a la gente que se pudiera aportar puntualmente para cubrir aspectos o actuaciones concretas que fueran precisas para mantener o potenciar el sitio.
Entiendo que el hecho de que mnm sea una empresa privada pueda significar que sufragar cualquier tipo de gasto es responsabilidad de los propietarios. Pero, la realidad y la peculiaridad de este sitio así como de la comunidad que lo sostiene es la que es, y el hecho es que no hay pasta ni para permitirnos prescindir de algunos anuncios con lo que, algunos pensamos que se nos están meando en la cara mientras una voz dulce y sensual nos susurra "es el mercado, cariño"...
Entiendo que haya gente a que le dé palo suscribirse y pagar regularmente una cuota, por modesta que sea. El tema de las donaciones abiertas (sin un fin concreto), tampoco parece convencer. Por ello me pregunto sobre la posibilidad de abrir campañas de financiación específica, libre y puntual para poder llevar a cabo acciones concretas que consiguieran obtener el máximo apoyo posible entre la comunidad. Es decir, "necesitamos dinero para esto, ¿nos puedes ayudar (con la cantidad que sea)?".
En cualquier caso, el problema de la financiación, sigue ahí.