Los autores romanos, en especial Catón (s. II a. C.), atribuyen a los fenicios el sistema de «espiga y mortaja» (punicana coagmenta o coagmenta punicana, también conocido como «junta al estilo púnico»), aunque sabemos que tiene sus antecedentes en el antiguo Egipto. También nos ha llegado su uso en otras especialidades de carpintería distintas. Es decir, que se conocía, pero no se había llegado a utilizar en la construcción naval.