Nuestra cara se está haciendo más pequeña. Comemos más blando, masticamos menos y las mandíbulas se encogen. El resultado es una epidemia global de ronquidos. Nuestros antepasados exhibían mandíbulas anchas, arcos dentales amplios con espacio de sobra. Eso fue la norma durante miles de años. Desde los albores de la humanidad, los niños crecían masticando alimentos fibrosos, crudos, duros: raíces, carne sin procesar, frutos secos. Ese esfuerzo mecánico constante estimulaba el crecimiento de los huesos maxilares y del paladar
|
etiquetas: roncar , alimentación , salud , ortodoncia
No me despierto con la boca seca y he reducido y mucho los ronquidos de forma que mi señora y yo dormimos 5 o 6 horas seguidas sin problema.
Edito: Un momento
> Una nueva vía de investigación es muscular: hacer gimnasia con la garganta. En algunos casos, los ejercicios se pueden hacer lamiendo el teléfono móvil. Literalmente