El primer emperador de la dinastía china Han, Liu Bang, cimentó su reinado en el genio militar de un hombre que en su juventud pasó hambre y penuria, pero que logró perseverar hasta alcanzar el mando del ejército imperial. Se convirtió en uno de los más grandes generales de la historia de China, hasta el punto de que nunca fue vencido, se le concedió el título honorífico de Dios de la Guerra, dio origen a numerosos aforismos y algunos hasta le consideran el inventor del juego de guerra por excelencia, el ajedrez: Han Xin.
|
etiquetas: militar , guerra , ajedrez , china , han xin
Pena que serán pocos quien la lea.,