La mayoría de los jóvenes que se identifican como therian lo descubren entre los 10 y 16 años, según estudios recientes sobre teriantropía. Según dicho estudios, hay rasgos de esquizotipia y autismo en quienes se autoidentifican como therians. Los resultados indican que esta población tiene mayor prevalencia de diagnósticos de salud mental en comparación con personas no-therian. Sin embargo, los mismos autores advierten que esto no implica que la identidad therian sea un trastorno en sí mismo. De hecho, puede ser un factor protector.