Aunque muchos creen que «se ha pasado», en la ejecutiva mantienen la confianza en su cabeza visible en Madrid, como verbalizó la misma secretaria general, Elisenda Alamany, el pasado lunes: «Si él quiere ser candidato lo será, y tiene todas las ganas». Algunas voces sostienen que, con este pulso, Rufián no busca realmente materializar una coalición de fuerzas progresistas y soberanistas que por ahora no está cuajando, sino consolidar su posición, tanto internamente en el partido como mediáticamente.