Los equipos de F1 de Ferrari y Williams ayudaron a implementar protocoles de acción y coordinación. Lo que empezó en un hospital de Londres es hoy un estándar en todos los hospitales del mundo. Una investigación sobre una crisis en el Bristol Children's Hospital reveló que el traslado desde el quirófano hasta la unidad de cuidados intensivos era, en sí mismo, peligroso porque el personal médico hacía que fuera peligroso, a pesar de todas sus buenas intenciones.