A pesar del crecimiento de su empresa, Kike afirma que encontrar trabajadores cualificados se ha convertido en uno de los grandes problemas del sector. “La juventud es que no va, es que no va ni de estudiar ni de trabajar”, sostiene. En su opinión, las redes sociales han generado expectativas irreales y muchos jóvenes prefieren intentar convertirse en influencers antes que formarse en oficios tradicionales como la mecánica, la carpintería o la construcción.