Con 58 años, bebo cada día media botella de Coñac. No sé cómo salir de esta mierda. Tengo una ayuda por incapacidad y por eso no tengo problemas económicos, pero me estoy matando.
Nadie lo sabe, ni mi mujer, lo hago a escondidas y piensa que bebo pero no tanto.
Llegué a esto a través de que la bebida se convirtió en estímulo. Me iba mal, bebía. Me empezó a ir bien, bebía más.
Una de la cosas peores es que puedo dejarlo sin problemas. Por eso, he estado a veces sin beber durante un mes de vacaciones, o 15 días porque me dolía el hígado. Pero siempre vuelvo.
Tengo un familiar médico que me contaba que los alcohólicos comienzan con síndrome de abstinencia a los dos días. A mí no me pasa.
Es peor. No sé que hacer cuando llegan las 18:00. Ver la tele no apetece. El móvil, tampoco. Hacer cosas, ya he hecho bastantes durante el día. O no, también tengo mucha vagancia.
Al final, acabo abriendo la botella y soplando media.
Sigo haciendo vida normal, cocino, le doy de cenar a mi familia y durante la cena hablamos de cosas.
Al día siguiente no me acuerdo de nada. Hoy mismo le he preguntado a mi hija si tenía entrenamiento, me ha respondido que sí y que ya se lo pregunté ayer. Y mi cerebro está tan deteriorado que no tengo ningún recuerdo de eso.
En navidades fue mi último periodo sin beber, estuve 9 días. Pero el 31 de diciembre volví a mi rutina.
En serio, necesito ayuda. He contado la mitad, porque no quiero explicar la pérdida de amigos, falta de líbido, etc etc.
Gracias por leerme.
Cinco viñetas históricas de 1898 sobre la guerra de Estados Unidos contra España.




Hace trece años murió Aaron Swartz, y no fue una muerte cualquiera: fue el punto de inflexión que dejó al descubierto una verdad incómoda sobre internet, el poder y el castigo ejemplar. No murió por un error técnico ni por un mal cálculo legal; murió aplastado por un sistema que decidió convertirlo en escarmiento.
¿Quién fue Aaron Swartz?

Swartz fue un prodigio precoz y, al mismo tiempo, un idealista radical. A los 14 años participó en el desarrollo de RSS, cofundó Reddit, impulsó Creative Commons, y dedicó buena parte de su corta vida a una idea muy simple y muy peligrosa:
El conocimiento financiado con dinero público debería ser accesible a todo el mundo.
No era un hacker de clichés ni un pirata en busca de lucro. Descargó millones de artículos académicos de JSTOR —acceso cerrado, carísimo— con la intención de liberarlos. El resultado: una persecución judicial desproporcionada, cargos federales que podían sumarle décadas de cárcel y una presión psicológica constante. En enero de 2013, con 26 años, se suicidó.
No fue un accidente. Fue una derrota colectiva.
¿Qué ha cambiado en estos 13 años?
1. Internet ya no es el espacio ingenuo que Aaron imaginó
En 2013 todavía era creíble la idea de una red abierta, horizontal, casi libertaria. Trece años después, internet está dominado por plataformas gigantes, algoritmos opacos y monopolios de atención. La web abierta perdió terreno frente a jardines vallados.
Aaron luchaba contra el control del conocimiento; hoy el control va mucho más allá: datos personales, comportamiento, emociones, discurso político.
2. El acceso al conocimiento sigue siendo un privilegio
Pese a su muerte, la academia sigue secuestrada por grandes editoriales científicas. Sí, existe más “open access”, pero a menudo pagado por los propios autores o universidades. El negocio no desapareció: se refinó.
La idea central de Swartz —que el saber no debería depender de tu cuenta bancaria— sigue sin cumplirse.
3. El castigo al disidente digital se normalizó
Lo que en su caso parecía una exageración hoy es rutina. Activistas, filtradores y denunciantes digitales han aprendido la lección:
el sistema no te corrige, te destruye.
Swartz fue uno de los primeros en mostrar que el poder no distingue entre violencia real y desobediencia informacional: ambas se castigan con la misma saña.
4. Su figura se volvió símbolo… pero también coartada
Se le cita, se le homenajea, se le pone de ejemplo en charlas y documentales. Pero su radicalidad se ha domesticado. Se recuerda al genio, no al problema que denunció. Se honra al mártir mientras se mantiene intacto el sistema que lo empujó al abismo.
Eso es cómodo. Y profundamente hipócrita.
Lo que no ha cambiado
La pregunta que Aaron Swartz dejó abierta sigue sin respuesta:
¿Quién controla el conocimiento y con qué legitimidad?
Trece años después, la tecnología es más potente, la vigilancia más fina y el discurso más amable. Pero el fondo es el mismo:
el saber sigue siendo poder, y el poder no se regala.
Aaron Swartz no murió para que lo recordáramos.
Murió porque dijo algo que todavía hoy incomoda.

El término "fachatroll" se ha popularizado en España para describir un tipo específico de usuario de redes sociales: aquellos que desde posiciones de extrema derecha emplean tácticas de trolling para polarizar, desinformar y hostilizar el debate público digital. Aunque el nombre es claramente partidista, el fenómeno que describe tiene características identificables que merecen análisis.
Estos usuarios suelen emplear estrategias reconocibles:
Desinformación coordinada. A menudo operan amplificando bulos o narrativas conspirativas sobre inmigración, feminismo, o políticas progresistas. La repetición masiva busca que la mentira parezca verdad por saturación.
Whataboutismo sistemático. Ante cualquier crítica a posiciones de derecha, desvían inmediatamente la conversación hacia supuestos problemas de la izquierda, evitando abordar el tema original.
Argumentos emocionales sobre racionales. Priorizan provocar indignación o miedo (especialmente sobre "amenazas" culturales o identitarias) por encima del debate fundamentado.
Vocabulario identitario. Uso recurrente de términos como "progre", "buenista", "feminazi", o "woke", que sirven más para descalificar que para argumentar.
Es importante contextualizar que el trolling político agresivo no es exclusivo de ninguna ideología. Existen también trolls de extrema izquierda, nacionalistas, o antipolíticos que emplean tácticas similares. Sin embargo, estudios recientes señalan que las redes de extrema derecha han sido particularmente efectivas en coordinar campañas de desinformación masiva, especialmente tras el éxito de estrategias similares en el Brexit o la elección de Trump.
La diferencia a menudo radica en la organización: muchos "fachatrolls" forman parte de ecosistemas coordinados que incluyen medios digitales, influencers, y grupos organizados que trabajan con narrativas compartidas y objetivos comunes.
Y por supuesto...la motivación es económica. Están financiados.
Su efectividad no viene de la calidad de sus argumentos, sino de su persistencia y capacidad para:
Responder o ignorar es el eterno dilema. Ignorarlos permite que controlen narrativas sin oposición. Responderles les da la atención que buscan y agota recursos. Quizás la clave está en no debatir con ellos directamente, sino en producir contenido de calidad que contrarreste sus narrativas para las audiencias que observan sin participar.
Más allá del término que usemos, el desafío real es cómo las democracias pueden preservar espacios de debate digital saludables frente a actores que no buscan dialogar sino dominar el espacio público mediante saturación, hostilidad y desinformación. Es un problema que requiere alfabetización digital, moderación efectiva de plataformas, y ciudadanos capaces de identificar estas tácticas cuando las encuentran.
Nota: Este artículo describe un fenómeno observable pero no pretende generalizar sobre todos los usuarios de derecha en internet. La mayoría de personas de cualquier ideología participan en debates de buena fe. El "trolling" tóxico es una minoría ruidosa, no una mayoría silenciosa
Si tienes frío y pan duro como su puta madre de toda la vida de Dios se hace sopa de ajo...

Una cabeza entera de ajo (10-12 dientes) si son de la huerta mejor. Los pones a dorar un poquitín en aceite.

Cuando cogen color dorado, echas el pan que previamente cortaste lo más pequeño que pudiste, pero sin ser pan rallao. Y con las mismas yo le puse una cucharada sopera de pimentón picante.
Y revuelves como si te fuera la vida en ello.
Yo en este punto le echó un chupitin generoso de vino blanco. Se que no es lo canónico, pero le va bien.

Dos litros de agua caliente y sal, lo dejas a fuego lento y mientras tanto haces tus cosas.

En mi caso rematar una manta de ganchillo (se que no viene a cuento, pero me está quedando preciosa y quiero presumir)

Rematas la función con huevo, en este caso puse tres, los echas y revuelves como si quisiera hacer huevo escalfao, pero siendo más bruto y que se deshaga. Corregir de sal y...
Chimpum y a comer!!!
De verdad la gente de Minnesota quiere vivir en una comunidad en la que hay miles de asesinos ya condenados, traficantes de drogas y adictos, violadores, presos violentos liberados y fugados, gente peligrosa procedente de instituciones mentales y manicomios extranjeros y otros criminales letales demasiado peligrosos como para mencionarlos. Todo lo que los patriotas de ICE quieren hacer es retirarlos de vuestros barrios y enviarlos de vuelta a las prisiones e instituciones mentales de donde vinieron, la mayoría en países extranjeros, que entraron ilegalmente en EE.UU a través de la HORRIBLE política de fronteras abiertas del Soñoliento Joe Biden. Cada sitio al que vamos, desciende el crimen. En Chicago, a pesar de unos débiles e incompetentes gobernador y alcalde que se enfrentaban a nosotros todo el tiempo, se hizo una gran mejora. ¡Se retiró a miles de criminales! A los demócratas de Minnesota les encanta la tensión que crean los anarquistas y agitadores profesionales porque así se desvía la atención de los 19.000 millones de dólares que se robaron por parte de de gente muy mala y desquiciada. ¡NO TEMÁIS, GRAN PUEBLO DE MINNESOTA, SE ACERCA EL DÍA DE LAS CONSECUENCIAS Y LA VENGANZA!
Hace mucho que no escribo por aquí.
No os aburriré haciendo un análisis geopolítico exhaustivo con el conocimiento de un cuñado con la cerveza en la mano. Todos los que frecuentáis Menéame no tengo dudas de que sois conscientes de la que se está gestando en la OTAN, Groenlandia, UE y USA.
Es la primera vez en mi vida que las noticias me dan auténtico miedo. Privilegios de haberme criado en una España bajo el paraguas de la OTAN y la UE. "¿Primera vez?", dirán algunos lectores de países más inestables que el mío.
Pero lo que más me sorprende... es que no veo el mismo temor que siento yo. Y quizá estoy exagerando, quizá estoy viendo las cosas más negras de lo que son... Y ojalá sea así. Yo ya hace muchos años que veía venir que tarde o temprano la paz casi absoluta del primer mundo se tenía que romper. La historia no se repite, pero rima. Y ahora estamos viendo exactamente los mismos patrones que hace noventa o cien años.
Por primera vez en la vida de la mayor parte de personas vivas de Europa, vemos un riesgo real a la vista. Y, aunque la mayoría no somos (me incluyo) capaces de calcular la magnitud de las consecuencias de una invasión a Groenlandia por parte de los Estados Unidos, creo que todos podemos intuir que el equilibrio de poder del mundo se está resquebrajando. O, mejor dicho, ya se ha roto, y sólo queda ver hasta qué punto va a seguir haciéndolo.
Y joder, no soy el más listo del rebaño, estoy seguro de que los analistas de Inteligencia de España y toda Europa son mucho más capaces que yo de ver el riesgo que hay.
Y esta es mi gran pregunta. ¿Por qué no nos estamos preparando para un posible escenario bélico?
Hace un par de años, la UE avisó que debíamos "Prepararnos una mochila de emergencias" en un patético despliegue informativo que todos nos tomamos a risa. Y la verdad, es que era para tomarlo. Poco después, Suecia sacó su guía "En caso de crisis o guerra", dando instrucciones a la población para prepararse para lo peor. Claro, en aquel entonces con las tensiones en la frontera Rusa es comprensible que la difundieran. Mejor estar preparados ante un escenario lejano, pero posible, ¿verdad?
¿Por qué no estamos haciendo lo mismo?
Esta situación lleva creciendo meses. Y quizá hasta ahora era algo lejano, imposible, ¡vamos, no ocurrirá nunca! Pero hoy mismo las principales potencias militares de Europa están planeando enviar a sus ejércitos a Groenlandia, mientras se habla de convertir Europa en una potencia militar.
El tiempo de paz se ha acabado. Aceptémoslo. Y estoy sorprendido de que no se esté comunicando esto a la población: Que hay que prepararse para lo peor, que hay que tener suministros imperecederos en casa, y agua, y demás. Que quizá no ocurra nada, pero joder, que el escenario no es imposible. Y que como llegue, y ojalá jamás lo haga, pero como llegue, la población no va a saber nada. Ni cómo actuar, ni dónde conseguir cosas básicas para sobrevivir.
Y, además, tengo la impresión de que o bien estoy viendo un gran infantilismo social, o quizá a mi se me está yendo la olla.
¿Por qué lo digo? Por favor, id a echar un vistazo a los comentarios de cualquier noticia sobre Groenlandia.
"Seis países de la UE firman apoyar a Dinamarca" -> Bah, pura pantomima, no harán nada.
"Se está planeando una operación militar conjunta" -> Bah, para lo que servirá, mejor que le dejen Groenlandia.
"Von der Leyen dice que Europa será una potencia militar" -> Seguro que es un paripé
Que conste que no ataco a ningún usuario en concreto.
Pero volvamos al tema, ¿por qué esta tendencia que veo tanto (y quizá sea mi propia cámara de eco) a quitarle importancia a lo que está ocurriendo?
Joder, tenemos a la principal potencia militar del mundo amenazando a la Unión Europea y muchos parece que siguen tomándolo a cachondeo. Que quizá se llegue a un acuerdo y no llegue la sangre al hielo (¡patum-ts!), pero la posibilidad de que no sea así es más probable de lo que nos gustaría reconocer. Y seguimos quitándole importancia, restando la posibilidad de que todo se vaya a la mierda, con la inocencia de unos niños que nos hemos criado entre los algodones de la protección del Papá América... hasta que Papi nos ha cogido por el cuello y nos ha amenazado.
¿Negociar para que nos suelte y seguir con una relación tensa, pero ya rota?
¿Suplicar que no nos haga daño y darle lo que pide?
¿O arriesgarnos a darle un rodillazo en los cojones, y empezar una pelea que involucrará a todo el globo?
En fin. Solo quería compartirlo. Mientras tanto yo seguiré haciendo lo que puedo: Revisar mi despensa, revisar mi botiquín de emergencias, y preparar un plan de actuación para Múltiples Víctimas en mi centro de salud. Porque quizá no ocurra nada, y rezo porque así sea.
Pero si ocurre... al menos estaré un poquito preparado.
menéame