Santa Bárbara, la filial del gigante de defensa estadounidense General Dynamics, se ha visto relegada a un papel marginal en los planes de rearme del Gobierno. La compañía ha logrado únicamente una adjudicación —263 millones para modernizar los vehículos Pizarro— en los Programas Especiales de Modernización (PEM), que han repartido unos 34.000 millones en contratos, que se irán ejecutando hasta 2037. Es decir, solo se ha llevado un 0,7%.