En Teherán, la capital de Irán, las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes desde el techo de una estación de policía. En Karaj, dispararon contra una marcha, alcanzando a una persona en la cabeza. En Isfahán, unos jóvenes se atrincheraron en un callejón mientras sonaban disparos y explosiones. Desde finales de diciembre se habían producido protestas dispersas, iniciando con una huelga en el bazar de Teherán y avivadas por el desplome de la economía. Pero para principios de enero los iraníes se habían rebelado en masa...