Una reflexión sobre la evolución del acceso a la vivienda en España. Cada cierto tiempo reaparece una frase que parece diseñada para ganar cualquier discusión de bar en diez segundos: “Antes, con Franco, se podía comprar una casa con un solo salario y pagarla en diez años.” Se repite con una mezcla de nostalgia difusa, mito heredado y un subtexto bastante claro: antes se podía, ahora no; ergo, algo estamos haciendo mal. Funciona porque es simple. Quizá demasiado simple. Y, como suele ocurrir con las explicaciones que suenan demasiado perfectas,