Títulos publicados hace años, obras que ya han tenido su recorrido, regresan a las librerías sin aportar nada nuevo. Ni un epílogo, ni un prólogo, ni una revisión, ni una traducción mejorada. Nada. El mismo texto, la misma edición, el mismo libro de siempre, envuelto ahora en unos cantos tintados para vendérselo otra vez al lector. O lo que puede llegar a ser peor, tramas insulsas y mal trabajadas que pasarían totalmente desapercibidas si no fuese por el naranja fluorescente de sus páginas...