Es la idea de que hemos llegado al tope de la evolución humana. Los humanos se habrán convertido en los órganos sexuales externalizados de las máquinas, al igual que las abejas son, en cierta forma, órganos sexuales externalizados de las flores. Las máquinas captan nuestra atención de la misma manera que una flor lo hace con sus vívidos colores y su aroma.
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etiquetas: cultura , hipersticion , futuro , capitalismo , inteligencia artificial
Ésta frase, así como quien no quiere la cosa, esconde una profundidad escalofriante.
Magnífico envío.