Immanuel Kant condensó su ética en tres preguntas esenciales que siguen orientando el pensamiento moral contemporáneo y ayudan a reflexionar sobre el conocimiento, la acción responsable y la esperanza humana.
A estas alturas puede parecer a algunos una chorrada trasnochada. Pero lo que dice Kant es aplicable siempre, y es universal.
Y es muy importante ese concepto de que la moral no necesariamente implica un beneficio material (puede incluso suponer lo contrario), pero es lo que impulsa la virtud y la felicidad.
El problema es el de siempre, que hay individuos para los que lo único que cuenta es su propio beneficio. Para mí son seres deshumanizados y que, en un mundo justo, deberían ser detenidos y deportados a una isla desierta para que se mataran entre ellos. El abusador, el violador, el corrupto, el supremacista, el racista... no son humanos, son otra especie a la que habría que encerrar para siempre.
Y es muy importante ese concepto de que la moral no necesariamente implica un beneficio material (puede incluso suponer lo contrario), pero es lo que impulsa la virtud y la felicidad.
El problema es el de siempre, que hay individuos para los que lo único que cuenta es su propio beneficio. Para mí son seres deshumanizados y que, en un mundo justo, deberían ser detenidos y deportados a una isla desierta para que se mataran entre ellos. El abusador, el violador, el corrupto, el supremacista, el racista... no son humanos, son otra especie a la que habría que encerrar para siempre.