Una espuma blanca que desaparece de forma casi instantánea es un claro indicador de un ecosistema sano. Por el contrario, una espuma persistente (por una alta densidad), una coloración oscura (parduzca) o algún olor desagradable son síntomas de contaminación bien química (por fertilizantes agrícolas, vertidos industriales o urbanos…) bien biológica (por ejemplo, por un crecimiento desmesurado de algas).
|
etiquetas: ciencia , espuma , mar
#TeAhorroUnClick
La verdad es que la espuma proviene de los capados de urano.