El mejor método, al final, es el básico original: pochar en agua recién hervida pero sin hervir, a fuego muy suave. Con un pequeño paso previo: colar los huevos en un colador malla fina para retirar las partes sueltas más acuosas de la clara. No hace falta ni usar vinagre, ni sal.
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etiquetas: huevos , poché , colador
Me lo contó un argentino y aún me parto de la risa
Por cierto, eso seria asi si los huevos al descargar quedasen llenos de aire, lo cual lo dudo bastante