Un equipo de científicos australianos ha presentado los restos fosilizados de la madre vertebrada más antigua jamás descubierta, un pez placodermo (con caparazón) con su embrión aún unido por el cordón umbilical.El fósil, hallado en el yacimiento de Gogo, al noroeste de Australia, prueba que las especies antiguas ya tenían una avanzada biología reproductiva, comparable a la de los modernos tiburones o rayas, según ha explicado John Long, responsable del área científica del Museo de Victoria, en Melbourne.