Ya anunciaba el alzamiento de Franco: "La España cristiana, mi España querida, se despereza por fin. Comprende la grandiosa culpa de su pasividad suicida y se apresta a redimirse con la pujanza histórica de su raza Surgirá pronto una santa rebelión de todos los elementos nacionales encuadrados disciplinadamente en las fuerzas armadas, capaz por su resistencia, por su valor y su sacrificio de exterminar el marxismo, de salvar nuestra cultura, de restablecer en las costumbres públicas las virtudes cristianas."