Presumir de sus pactos con los terroristas de ETA y, por tanto, de sus mentiras a la opinión pública, no es un error de Zapatero: es la prueba, dramática para el PP, de que el candidato del PSOE piensa que arrodillarse ante los terroristas en nombre de la "paz" es algo apreciadísimo por sus bases, que aplaudirán todo lo que no sea pactar con el PP, y que el PP no tiene capacidad para romper esa aberración moral de la propaganda del PSOE, porque la práctica totalidad de los medios audiovisuales está en manos sociatas.