Pues sí, un estudio de la Universidad de New Hampshire-Durham(EEUU), ha obtenido como conclusiones el hecho de que los niños que reciben azotes tienen más probabilidades de tener problemas sexuales de mayores, en particular tendencias al masoquismo y a la práctica de azotes (spanking) en el sexo. El estudio no dice que obligatoriamente un niño que es azotado vaya a ser un efermo sexual de mayor, pero sí que es más probable, seguramente en casos extremos. A mí ya me han cortado el rollo para el fin de semana y no sé que hacer con mi fusta nueva.