Marie Lupe Cooley, de 41 años de edad y proveniente de Jacksonville, Florida, EE.UU., leyó una oferta de empleo en el periódico local. En el anuncio aparecía el número telefónico de su jefe, y todo indicaba que era el propio cargo de Cooley que estaba siendo ofertado. Tal interpretación resultó ser incorrecta, pero presa de la ira, Marie Lupe se dirigió a la oficina de arquitectos donde trabajaba, buscando venganza. En el lugar, Cooley borró todos los datos de los sistemas de la empresa, incluyendo las copias de seguridad.