(c&p): a mayoría de los encuestados prefería la victoria de Lewis Hamilton a la de Fernando Alonso, excepto, claro, en el mercado español, donde afirman que no han notado ninguna incidencia en su volumen de negocio relacionada con el tormentoso año de McLaren, convertido en enemigo deportivo nacional. El fanatismo no llega, creen, al punto de empujar a un cliente alonsista al engorroso proceso de retirar sus cuentas, seguros, hipotecas o nóminas del banco que viaja en los coches plateados. Y si hay alguno, "todavía no es detectable" en sus bal