El Eneagrama propone nueve tipos de personalidad, en cada uno de los cuales predomina una pasión o rasgo principal y una fijación o distorsión cognitiva, que contribuyen a la formación de una personalidad “automática”, a un hábito en el modo de actuar, de pensar, de sentir, interiorizado y que creemos nuestro. A través de este filtro vemos y juzgamos el mundo, a los demás, y a nosotros mismos. El Eneagrama, es complejo, dinámico, altamente explicativo, y a la vez fácil de entender.