Del artículo: La cuestión primordial es si tenemos del idioma, de cualquiera, una visión instrumental o sagrada. Una lengua considerada instrumento ha de supeditarse a los hablantes, y no al revés. La pugna por mantenerla viva no puede hacerse sacrificando, por ejemplo, los más elementales criterios pedagógicos, según los cuales la lengua fundamental de la enseñanza ha de ser la que el alumno tiene en su entorno.