La niña, de cuatro años, entró en Estados Unidos con un visado legal acompañada de su madre y su hermano de 13 años. Al poco tiempo de llegar a Miami, la madre, intentó suicidarse, por lo que la niña y su hermano fueron dados en acogida al Departamento de Niños y Familias, y más tarde, a una poderosa familia de exiliados cubanos. Ahora, el padre cubano de la niña pretende que su hija vuelva a Cuba y de este modo, recuperar la custodia.