Es islandés y se llama Sigurdur Hjartarson. Durante muchos años fue profesor de Historia en un instituto de Reikiavik, la capital de Islandia, vivió un tiempo en México y hace años le dio por coleccionar falos. En 1974, cuando tenía 63 (penes, no años), abrió un museo en el centro de la capital islandesa para exhibirlos,. "Ahora tengo más de 170 penes de casi todas las especies de la fauna islandesa", cuenta satisfecho. "Me sigue faltando el de el hombre, aunque hace tiempo que tengo un donante, Páll Arason. Nació en 1915 y, aunque tiene 92