Trump, de momento, no ha conseguido sacar nada adelante en el Congreso. Los republicanos están trabajando en una ley, su bajada de impuestos, y parecen tener bastantes problemas para conseguir acordar nada, especialmente en el lado del gasto. Es muy poco habitual que un presidente con mayoría en ambas cámaras tenga una agenda legislativa tan esmirriada, pero esta Casa Blanca no es un lugar para grandes ideas.