Según las primeras informaciones del FBI, el varón se escondía en un arbusto junto a los márgenes del campo de golf, a unos 400 metros de donde jugaba Trump. Hacia las 13.30 (hora local), los agentes detectaron el cañón del AK-47 sobresaliendo. Le dispararon, aunque no lograron neutralizarle, y el sospechoso se dio a la fuga. Un testigo presencial logró sacar fotografías del Nissan negro de la fuga, donde se veía la matrícula, de forma que las autoridades lanzaron una alerta a todos los cuerpos de seguridad. El sospechoso fue arrestado.