El Gobierno de Pedro Sánchez llevó la presión tributaria al máximo histórico. En el cuatrienio 2019-2022, los recursos no financieros del conjunto de Administraciones Públicas promediaron casi el 42 % del PIB. Es el mayor valor histórico. Para tener una referencia de cuánto más de nuestros salarios y patrimonios nos confisca el gobierno, ese 42 % del PIB resulta, por ejemplo, 10 puntos porcentuales más que la media del período 1983-1986, en la primera legislatura de Felipe González.