Irónicamente EE.UU. se ha convertido en el mayor receptor mientras los prestamistas controlados por el gobierno chino han canalizado aproximadamente $200.000 millones a empresas estadounidenses. Muchos de los préstamos se mantuvieron en secreto, y su origen se ocultó deliberadamente a través de empresas fantasma en las Islas Caimán, Bermudas o Delaware. Más alarmante aún es la adquisición de participaciones en empresas estratégicas, la red de obligaciones financieras se extiende más allá de los países en desarrollo e incluye a los países ricos.
|
etiquetas: ee.uu. , china , prestamos , control , empresas , estratégicas