edición general
MellamoMulo

MellamoMulo

Si hay algo que se tiene que saber de mí es, que pienso que la hamburguesa es la piedra angular de todo nutritivo desayuno y que he perfeccionado tanto mi técnica de masajes en los pies, que apenas hago cosquillas.

En menéame desde junio de 2018

10,57 Karma
1.065 Ranking
2.699 Enviadas
484 Publicadas
11K Comentarios
91 Notas

Medovik, tarta de miel rusa [3]

  1. Habrá que matar unos osos en el proceso digo yo

    @skaworld

Trump; «Me dijeron: "Por favor, al suelo. Por favor, al suelo" . Así que me tiré al suelo» [ENG] [6]

  1. #1 viene con una lupa para buscar lo noticioso de algo así xD

Una niña en estado crítico tras el brutal ataque de un perro lobo americano en Talavera [230]

  1. #229 no sé si estás proyectando, pero parece que en tu esquema mental solo existen dos categorías: dominación o sumisión. En el mío, afortunadamente, cabe la cooperación. Es curioso que me acuses de 'superioridad' cuando tu postura es la más cómoda de todas, la del que no asume responsabilidades y solo se dedica a acusar desde un altar moral. Es una posición puramente reactiva que no ofrece soluciones a la realidad biológica actual, solo etiquetas cínicas.
    Para ti, la domesticación es un secuestro; para mí, es un proceso evolutivo que ha creado un nicho compartido. Si tú solo ves un 'juguete' donde yo veo un ser que requiere una ética de cuidado, quizá el problema de percepción no sea mío. Yo acepto la realidad para intentar mejorarla; tú prefieres el reduccionismo de 'dueño y esclavo' que, curiosamente, es el que más cosifica al animal.
    Ha sido provechoso hasta este punto, pero veo que ya te has instalado en una posición puramente beligerante. Cuando la conversación abandona el argumento para centrarse en el ataque personal, deja de ser debate para ser ruido. Hasta aquí llego yo. Saludos.
  1. #227 por qué te iba a votar negativo? Al contrario, me enriquece debatir con gente que razona sus argumentos, aunque lo haga desde el sarcasmo. Es más, estoy de acuerdo contigo en los extremos. La ganadería intensiva, el maltrato en espectáculos o los zoos de fauna salvaje me parecen aberraciones donde esa jerarquía sí es pura explotación.
    Sin embargo, el error de tu planteamiento en mi opinión,es el reduccionismo. Llamar 'esclavitud' a la convivencia con animales domésticos es ignorar que la evolución no se detiene. Sí, hemos modificado su genética (como el trigo, el maíz o nosotros mismos con la cultura), pero el resultado no es un 'inválido', sino una especie nueva cuyo nicho ecológico es la civilización humana. Soltar a un perro en la naturaleza no es darle libertad, es sentenciarlo a una muerte cruel en un entorno que ya no es el suyo.
    Mi visión de la 'simbiosis jerárquica' no es un eufemismo, es una aceptación de la realidad:
    La asimetría es cuidado. Al igual que un padre con un hijo o un médico con un paciente, el que tiene más capacidad de entender el entorno tiene la obligación de gestionar la libertad del otro para su seguridad.
    El contrato biológico existe. Se firma con la adaptación. El animal doméstico intercambia autonomía por una reducción drástica del estrés metabólico, la depredación y la enfermedad.
    No es un accesorio. Un accesorio no tiene derechos; un ser bajo nuestra responsabilidad, sí. Por eso defiendo la regulación frente a la prohibición.
    Podemos estar de acuerdo en que el 'perro en 50 metros' puede ser una forma de egoísmo, pero no metas en el mismo saco a toda relación humano-animal. Yo creo en una simbiosis responsable; tú pareces creer que la única forma de respeto es la indiferencia o la separación total. Simplemente son dos formas de entender el lugar del hombre en la naturaleza, y la mía incluye no abandonar a su suerte a las especies que ya caminan con nosotros

Pintar "Putos Moros de Mierda" en la puerta de tu vecino no es delito de odio: la sentencia que absuelve a un avilesina [96]

  1. #1 eso tampoco es delito de odio :roll:

Una niña en estado crítico tras el brutal ataque de un perro lobo americano en Talavera [230]

  1. #225 Es un análisis implacable, pero parte de una premisa que asume que toda asimetría es, por definición, una forma de opresión. Si analizamos la naturaleza, la simetría pura no existe; las relaciones biológicas se basan en intercambios de roles.
    La domesticación, en su versión más noble, no es una 'propiedad privada', sino una simbiosis jerárquica. Nosotros aportamos seguridad, sustento y gestión de un entorno que ellos ya no pueden navegar solos, y ellos aportan esa función de compañía o trabajo. Que exista una jerarquía no invalida el vínculo; lo que hace es cargarnos con una responsabilidad ética mayor.
    El camino no es la prohibición o el sentimiento de culpa por un proceso evolutivo que ya ocurrió, sino la regulación estricta: asegurar que esa dependencia se traduzca en una vida digna. El problema no es el diseño de la relación, sino el abuso de poder dentro de ella. Reconocer la jerarquía es, precisamente, el primer paso para garantizar el bienestar real y evitar el maltrato
  1. #223 entiendo por dónde vas, pero creo que ahí se están mezclando cosas.
    Si quitamos el marco legal no nos quedamos con “la verdad desnuda”, sino con un terreno donde caben muchas interpretaciones. Desde un punto de vista biológico y conductual, la domesticación no es solo dominación unilateral, es un proceso de coevolución. Los animales domésticos han sido seleccionados (también) por su capacidad de convivir con humanos, y su bienestar depende de esa relación. No es equivalente a someter a un agente autónomo que podría elegir irse.
    Hay dominación? Claro, como en muchas relaciones asimétricas (también humanas). Pero no toda asimetría es explotación. La clave es si hay daño evitable, privación de necesidades básicas o deterioro del bienestar. Ahí sí hay un problema, sea “amable” o no. Y sobre el derecho, no solo reconoce la violencia explícita. Las normativas de bienestar animal intentan precisamente cubrir formas de negligencia o maltrato no violento (falta de cuidados, de estímulos, de espacio…). Son perfectas? No. Pero el enfoque no es “todo vale mientras no haya golpes”, sino garantizar condiciones de vida adecuadas.
    Si quieres cuestionar la legitimidad de ciertas prácticas (cría intensiva, encierros, modas), ahí hay debate real. Pero equiparar toda domesticación con explotación por principio simplifica demasiado una realidad bastante más compleja.
    #222 Interesante enfoque, pero creo que parte de premisas discutibles y, además, deja fuera algo clave. No puedes eliminar la esfera humana del análisis, porque el humano forma parte inevitable de la ecuación.
    1. Bienestar ≠ “gestión de caja” La etología moderna no se limita a cubrir necesidades básicas; incluye enriquecimiento, socialización y expresión conductual dentro del entorno doméstico. No es “administrar frustración”, es adaptar el repertorio conductual a un contexto distinto, como ocurre en múltiples especies en entornos cambiantes.
    2. Consentimiento y domesticación
    No hay consentimiento en sentido humano, correcto, pero eso no invalida la relación. La domesticación es un proceso de coevolución, donde los animales han sido seleccionados para convivir con humanos y dependen de ese entorno. Reducirlo a dominación ignora esa dimensión biológica.
    3. “Mala tenencia” no es intrínseca. Que exista no la convierte en esencia del sistema. Hay abundante evidencia de animales con altos niveles de bienestar en contextos domésticos bien gestionados. Igual que en lo humano, el problema no es la relación en sí, sino cómo se ejerce.
    Tu crítica es útil para señalar abusos reales, pero generalizarla a toda relación humano-animal simplifica demasiado y, además, prescinde de un factor central, el propio ser humano y su papel en esa relación
  1. #220 intento seguir tus paralelismos para tener una conversación en el mismo plano, pero se hace difícil cuando los ejemplos son directamente inadecuados.
    Comparar la tenencia responsable de animales con la esclavitud humana es una falsa equivalencia bastante clara. La esclavitud implica personas con derechos, autonomía y capacidad de consentimiento, sometidas mediante violencia y privación. Aquí estamos hablando de animales domésticos, donde el marco es otro, bienestar, cuidado y responsabilidad, no la vulneración de derechos humanos.
    Además, introduces elementos extremos (castración, separación familiar) que funcionan como apelación emocional, pero no representan la mayoría de relaciones ni ayudan a analizar el tema con rigor. Es una forma de llevar el debate a un terreno donde cualquier matiz queda invalidado.
    Si queremos debatir en serio, creo que es más útil centrarse en casos reales de mala tenencia o explotación animal, que sí son criticables, en lugar de usar analogías que, aunque impactantes, no son comparables ni sostienen bien el argumento

La Policía dice que no encuentra a Daniel Esteve (Desokupa) para notificarle que tiene que declarar por sus amenazas a Pablo Iglesias [68]

  1. #2 es que  media

Una niña en estado crítico tras el brutal ataque de un perro lobo americano en Talavera [230]

  1. #215 Entiendo la crítica, pero si ese es el criterio (relaciones donde hay dependencia, proyección emocional o asimetría) muchas relaciones humanas también encajarían, y no por eso las prohibimos. Intentamos mejorarlas y regularlas, porque prohibirlas de raíz sería peor, aislaría más a las personas y cronificaría el problema
    Sí, hay disonancias (dominación, sumisión, servilismo), y eso apunta a déficits conductuales y emocionales de la sociedad. Pero de ahí no se deduce que toda relación con animales sea “explotación existencial”. Una convivencia bien gestionada puede ser beneficiosa para ambas partes.
    La clave es el cómo. Cría responsable, socialización, enriquecimiento, límites y seguimiento. De hecho, en animales hay más control formal que en muchas relaciones humanas: revisiones veterinarias periódicas, normativa de bienestar y capacidad de intervención si hay negligencia.
    Si queremos elevar el nivel ético, el camino es exigir buenas prácticas y supervisión, no negar toda relación interespecie por principio

Un robot entrenado con IA derrota a una jugadora de élite de ping‑pong [50]

  1. #6 cuando tengan autonomía y aprendan a masturbarse tendremos que volver a los putos trabajos otra vez

Una niña en estado crítico tras el brutal ataque de un perro lobo americano en Talavera [230]

  1. #213 el fondo de lo que quieres expresar lo he destilado desde el primer comentario, pero no estamos en sintonía. El ejemplo del oso lo entendí, sí, pero me parece mal ejemplo por lo que ya te comenté anteriormente.
    1º Que un perro grande pueda causar daño no lo convierte en un riesgo inevitable ni equiparable a un oso. La diferencia es la domesticación y el control, selección de temperamento, socialización e inhibición de la mordida. El riesgo existe, pero es probabilístico y gestionable. Además, el tamaño no es una línea nítida. Hay perros medianos capaces de causar daño serio y pequeños con conductas problemáticas. No es tan simple como “chihuahua sí / grande no”.
    2º La analogía con armas no cuadra del todo. Un arma está diseñada para dañar; un perro es un organismo modulable. Por poner un ejemplo a ese nivel, un coche puede matar, pero no por eso prohibimos coches grandes; exigimos carnet, normas y control. En seguridad se aplica la jerarquía, evitar cuando es viable, pero también reducir y controlar (cría responsable, formación del dueño, correa/bozal cuando proceda, evaluaciones). Con eso, el riesgo real baja muchísimo. Prohibir por tamaño es una solución gruesa que no ataca la causa (mala tenencia).
    3º “Que lo decidan expertos” suena bien, pero si el criterio es “potencial de matar”, es impreciso y cambia con contexto. La evidencia apunta a centrar la regulación en comportamiento y manejo (historial, socialización, entorno), no solo en etiqueta de raza/tamaño.
    5º Que el perro tenga “voluntad” no lo hace más peligroso per se; significa que su conducta se puede moldear. El problema aparece cuando falla el manejo humano. Sin corregir eso, cambiar de razas solo traslada el problema a otras, y desapareces una raza que ya existe y se podría gestionar. Eliminar un ser vivo, es más, toda una raza, por no saber gestionarlo me parece un error.
    El objetivo es reducir riesgos de forma eficaz, y eso pasa más por responsabilidad, formación y control que por eliminar categorías enteras por su tamaño

Descubren más grupos fascistas y empresas de desocupación vinculadas a la “seguridad” del Viña Rock [30]

  1. #2 y de las artes marciales...o ambas, porque no son excluyentes

Una niña en estado crítico tras el brutal ataque de un perro lobo americano en Talavera [230]

  1. #204 he respondido a todas y cada una de las cuestiones, incluso cuando has introducido términos como “tergiversación” o “demagogia”, que sinceramente no ayudan a mantener una conversación sosegada. Que mis respuestas no te convenzan es legítimo, pero no significa que no estén dadas; simplemente no te gustan. Y eso es un problema de encaje de posturas, no de falta de respuesta. Yo, por mi parte, sí acepto que haya personas que discrepen y lo argumenten desde sus propias ideas.
    Sobre lo de “evitar riesgos”, totalmente de acuerdo en principio. La diferencia está en cómo se gestionan. Evitar no siempre es eliminar sin más, también implica reducir, controlar y asumir riesgos de forma responsable, que es justo donde he centrado mis argumentos.
    A partir de ahí, parece que ya no es cuestión de falta de respuesta, sino de desacuerdo. Y eso, simplemente, es normal
  1. #202 decir que es demagogia no lo convierte en tal. He señalado una consecuencia lógica de tu planteamiento, si el criterio es eliminar por riesgo potencial, el debate no desaparece, se desplaza. Eso no es una exageración gratuita, es una crítica al criterio. Sobre tu ejemplo del niño, precisamente ilustra la confusión entre raza y manejo. Si el escenario es previsible (niños, estímulos, posibles sustos), la tenencia responsable implica control físico (correa/bozal cuando proceda), socialización y supervisión. Con esas medidas, ese “y la hemos liado” pasa a ser altamente improbable. Sin ellas, cualquier perro con suficiente tamaño no solo un PPP puede causar un problema. Imagina a un gran danés o un terranova en ese escenario. El factor determinante vuelve a ser cómo se gestiona, no la etiqueta.
    La idea de “no hay necesidad de educar a nadie, criemos otras razas” suena simple, pero no ataca la causa, la mala cría y la mala tenencia. Sin cambiar eso, cambias de razas y, con el tiempo, aparecerán nuevos “problemáticos”. Es una solución que parece limpia porque es binaria, pero es poco eficaz en la práctica.
    Y lo de equiparar esto con debates como aborto o eutanasia es un paralelismo forzado que no aporta mucho, por decirlo suavemente. Aquí hablamos de gestión de riesgos en convivencia con animales, no de derechos fundamentales humanos. Para tí puede parecer una analogía que suena potente pero no es equivalente.
    Dicho esto, creo que ya están claras las posiciones, tú priorizas eliminar el riesgo vía raza y yo, reducirlo vía responsabilidad, regulación y educación. No vamos a coincidir y no pasa nada. Por mi parte, lo dejo aquí.
  1. #191 estás mezclando planos. Estás proyectando atributos humanos (capacidad de decidir, autonomía moral, consentimiento en sentido jurídico) sobre animales domésticos, que no operan con esas categorías.
    Los animales no son sujetos de derechos en el mismo sentido que las personas. Lo que existe es un marco legal de bienestar y protección que obliga a los humanos a garantizar su cuidado y evitar el sufrimiento. Tener una mascota, cuando se hace de forma responsable, no vulnera derechos legales del animal, porque precisamente ese marco regula la relación: alimentación, salud, espacio, enriquecimiento, control del maltrato, etc.
    Puede haber explotación? Sí, cuando hay cría irresponsable, encierro, abandono o maltrato. Pero eso es un problema de cómo se gestiona la relación, no de la existencia de la relación en sí. Equiparar toda tenencia de mascotas con explotación implica asumir que cualquier vínculo interespecie es ilegítimo, y eso no se sostiene ni biológica ni jurídicamente.
    No es lo mismo reconocer deberes hacia los animales que atribuirles un sistema de derechos humanos trasladado sin matices. Ahí es donde se produce tu confusión
  1. #185 la hipérbole se entiende, pero biológicamente mezcla cosas que no son equivalentes. Un oso o un tigre son fauna salvaje con un repertorio conductual y necesidades ecológicas que no han sido moldeadas para convivir con humanos. Un perro, en cambio, es el resultado de miles de años de domesticación, selección por tolerancia al humano, lectura de señales sociales y inhibición de la mordida. Eso no elimina el riesgo, pero sí lo sitúa en otro plano.
    En comportamiento, el riesgo no es binario (“puede matar / no puede matar”), es probabilístico, depende de genética, socialización temprana, aprendizaje, manejo y contexto. La mayoría de incidentes graves se explican por fallos de manejo (falta de control, mala socialización, entornos inadecuados), no por una “inevitabilidad” de la raza.
    Poner el límite en “capacidad de matar” es intuitivo, pero poco preciso: también la tienen muchos perros medianos/grandes y, sin embargo, su tasa de incidentes es baja cuando están bien gestionados. La solución más eficaz, desde la etología, es reducir la probabilidad, cría responsable (evitar líneas con problemas de temperamento), socialización, formación del dueño, control (correa/bozal cuando proceda) y responsabilidad legal.
    Compararlo con armas tampoco cuadra, un arma es un artefacto diseñado para dañar; un perro es un organismo con conducta modulable. Si todo se reduce a prohibir por potencial, ignoramos el factor que más pesa en la práctica, cómo y quién lo maneja
  1. #155 Decir que tergiverso no sustituye a argumentar. No he puesto palabras en tu boca. He llevado tu propuesta a sus consecuencias: si el criterio es eliminar razas por riesgo, el problema no desaparece, se desplaza. Esa es la crítica.
    Y lo de compararlo con el aborto es un paralelismo bastante forzado. Aquí estamos hablando de cómo gestionar riesgos en la convivencia con animales, no de derechos reproductivos.
    Si quieres, volvemos al fondo, de verdad crees que prohibir o dejar extinguir razas soluciona el problema, o que el núcleo está en la cría, la educación y la responsabilidad del dueño? Porque ahí es donde se decide casi todo
  1. #148 esa comparación es muy forzada. La esclavitud y la prostitución (cuando es forzada) implican explotación y vulneración de derechos de personas, con capacidad de decidir y ser sujetas de derechos.
    Aquí estamos hablando de la convivencia con animales, donde el debate gira en torno a bienestar, cuidado y responsabilidad, no sobre quitarle derechos a alguien. Equiparar ambas cosas no aclara el problema, lo distorsiona.
    Si quieres criticar la mala tenencia o la explotación animal, perfecto, pero compararlo con la esclavitud no es equivalente ni ayuda a argumentar mejor
  1. #134 la comparación es llamativa, pero no se sostiene. Un arma es un objeto diseñado para hacer daño; un perro es un ser vivo con capacidad de aprendizaje y socialización. No es “inofensivo por magia”, pero tampoco un peligro inevitable.
    Decir “si lo educas bien no hay problema” es simplista, sí. Lo razonable es: genética + entorno + manejo responsable. Por eso se exigen correas, seguros, formación o evaluaciones de comportamiento. Ahí está la clave, control y responsabilidad del dueño, no analogías extremas.
    Y lo del oso con kalashnikov… sirve para el chiste, pero no para el análisis. Si todo se reduce a hipérboles, es fácil ganar el argumento… y perder la realidad.
  1. #110 decir que los animales de compañía no deberían existir es una simplificación enorme. La convivencia con animales ha sido parte de la historia humana durante milenios y puede ser positiva para ambas partes cuando se hace bien.
    Lo que sí es criticable, y ahí hay consenso, es la mala tenencia, el abandono o la cría irresponsable. Pero de ahí a negar toda relación hay un salto bastante grande. No prohibimos algo por existir mal en algunos casos; lo regulamos, lo mejoramos y, si hace falta, lo limitamos.
  1. #107 Claro, solucionado entonces, hacemos un reset selectivo del catálogo de razas y listo. Hoy los PPP, mañana igual los grandes en general “por si acaso”, pasado los medianos… y acabamos todos con un peluche homologado, no vaya a ser que algo vivo tenga margen de comportamiento.
    El problema es que eso parte de una idea muy cómoda: que el riesgo está en la etiqueta de la raza y no en quién la cría, la educa y la gestiona. Eliminarlas suena limpio en teoría, pero en la práctica es esquivar el problema real. Porque si no cambiamos eso, simplemente trasladamos el foco a la siguiente raza “problemática” y vuelta a empezar
  1. #105 ya desde el primer comentario entendí que no íbamos a estar de acuerdo, pero quería expresar mi pensamiento. Ahora con estos paralelismos que me dices ya noto que está conversación tampoco tiene más recorrido. Y eso que entiendo que a veces hay que poner ejemplos radicales o extremos para explicar algo, pero a estos ejemplos les falta mucho rigor.

    Empiezo por la base, la mayoría de relaciones humanas son, en mayor o menor medida, codependientes, y no por eso las prohibimos. Las regulamos, las mejoramos y, cuando hay abuso, limitamos o sancionamos. Con los animales debería aplicarse el mismo principio. Identificar malas prácticas y corregirlas, no negar de raíz toda relación.
    Sobre “usar animales para disfrute humano”: es un argumento válido si hay sufrimiento o explotación, pero no toda convivencia es eso. Un perro bien cuidado, estimulado y socializado no está “sufriendo por entretener a alguien”, sino formando parte de un vínculo donde también obtiene beneficios como seguridad, alimentación e interacción social. Meter en el mismo saco a un ave enjaulada sin estímulos y a un perro integrado en la vida familiar es simplificar demasiado.
    Respecto a que “la mayoría de mascotas viven encerradas”, hay casos así, y son criticables. Pero eso apunta, otra vez, a mala tenencia, no a la existencia de las mascotas en sí. La solución ahí es educación, control y sanción, no sustituir animales por peluches con IA.
    Sobre los perros “diseñados como armas”: es cierto que hay razas seleccionadas con ciertos rasgos, pero eso no equivale a que sean armas por naturaleza. La conducta no es solo genética, depende enormemente de la socialización, el entorno y el manejo. Si fueran “armas inevitables”, no existirían miles de casos de convivencia normalizada.
    El argumento de que “no se puede confiar ni en dueños ni en perros” es bastante extremista, porque entonces nos llevaría a una conclusión extrema, prohibir cualquier cosa que implique riesgo humano. Y no funcionamos así como sociedad; lo que hacemos es regular, formar y exigir responsabilidad.
    La comparación con metralletas falla en algo clave. Una metralleta es un objeto diseñado exclusivamente para hacer daño. Un perro es un ser vivo con capacidad de aprendizaje y adaptación. Equipararlos borra esa diferencia fundamental.
    Y el ejemplo extremo de “crear perros para violar ancianas” no es equiparable. Ahí ya estaríamos hablando de una práctica ética y legalmente inadmisible desde su origen. No es el caso de razas existentes que, con una tenencia responsable, pueden convivir sin problemas.
    En resumen, el problema no es la existencia de ciertas razas, el problema es quién las tiene y cómo las gestiona, y ahí es donde debería centrarse el debate de verdad
  1. #98 la pregunta de la “necesidad” es tramposa, porque no todo en la relación con los animales responde a una utilidad estricta. Muchas razas, no solo esas, han sido seleccionadas por el ser humano a lo largo del tiempo por distintos motivos (trabajo, compañía, protección…), y hoy muchas de ellas cumplen funciones sociales y emocionales perfectamente legítimas digo yo.
    El problema no es tanto que existan, sino cómo se crían, se seleccionan y quién los tiene. Un perro, sea de la raza que sea, no es un objeto ni un arma por defecto: es el resultado de su genética, sí, pero sobre todo de su educación, socialización y manejo.
    Si hay debate, debería centrarse en regular la cría irresponsable y exigir formación y responsabilidad a los dueños, no en asumir que ciertas razas, por existir, son un error en sí mismas
  1. #89 amigo Guanarteme, entiendo lo que planteas, pero creo que ahí se está mezclando el riesgo con la “necesidad”. Compartir la vida con un perro grande, incluso de razas con mala fama o potencialmente peligrosas, puede ser tan enriquecedor como con uno pequeño. Son animales capaces de desarrollar vínculos muy fuertes, ser extremadamente cariñosos, equilibrados y fiables cuando están bien socializados y educados.
    Reducir el debate a “qué necesidad hay” desde lo práctico para el humano se queda corto. Si aplicáramos ese criterio, muchas relaciones con animales (y hasta entre personas) no tendrían sentido. La cuestión no es tanto la raza en sí, sino cómo se cría, se educa y se gestiona.
    Y ahí sí estoy de acuerdo contigo, no es lo mismo tener un perro pequeño que uno grande. Requieren más responsabilidad, formación y control. Pero eso no es un argumento para restringir por defecto, sino para exigir más al dueño. Porque al final, el riesgo no lo define solo el animal, sino quién está al otro lado de la correa
« anterior1

menéame