Todo el seguimiento que está recibiendo el caso lo único que demuestra es que toda España espera, desea, que esto termine en tragedia. Detrás de todo no hay más que pura envidia: "Qué hijos de puta que les ha tocado el Gordo, pues que se jodan".
A cada día que pasa se van alimentando rumores sin fundamento, muchos de ellos salidos del propio pueblo:
- Que si el taco se repartió entre familiares después del sorteo.
- Que si un tipo ya ha cobrado dos décimos y tiene más.
- Que si un político decidió imprimir de más.
- Que si esto se lleva haciendo todos los años.
- Que si hay un capo.
- Que si hay 3 adultos detrás de la comisión que son los verdaderos responsables.
El otro día una vecina (sin participación) le decía a otra (con participación) que tuviera claro que no iba a cobrar nada. Esa señora que no ha comprado, como media España, no es que lo tenga claro, es que DESEA que esto salte por los aires. Y se dedica a lanzar rumores sin fundamento, a meter CIZAÑA. Da igual que el coste sea la convivencia de todo un municipio y todas esas historias individuales de muchas personas que han visto truncadas sus ilusiones después de actuar de buena fe. Bien comprando papeletas para colaborar por compromiso más que otra cosa con las fiestas, bien pateándose todo el pueblo vendiendo participaciones para contribuir a las fiestas voluntariamente.
Y es que una parte importantísima de la lotería (y que bien se encarga Loterías dd sacar dónde ha tocado para alimentar la sensación) es esa: toda la gente que se queda totalmente JODIDA por no haber comprado en el bar, en el trabajo, en el pueblo pequeño, y que ve que a todos a su alrededor les ha tocado menos a él. MISERABLES.
Por esos motivos la justicia española es vista en europa como la antigua Inquisición, por eso Puchi está donde está, porque no se le garantizaba sus derecho a un juicio imparcial.