Pero lo importante es... Madrid tiene algún riesgo de este tipo o similar?!?!? No?!?!!
Pues eso es lo único que importa, las periferias están para soportar lo que necesite España que es Madrid.
#2 Tú comentario es el perfecto ejemplo de una sociedad enferma y que no tiene ningún futuro.
Dime sinceramente y sin mentir: ¿cuándo fue la última vez que un niño (que no sea tu propio hijo) te arruinó el día, te hizo imposible la estancia en algún lugar y tuviste que marcharte, te impidió hacer tus tareas o tu trabajo o te causó cualquier tipo de molestia inasumible?
Te respondo yo: NUNCA.
Los niños son niños y son ruidosos igual que éramos tú y yo. En los ochenta, tú también hacías ruido y corrías con tus primos por las mesas del restaurante en la boda de tus otros tíos y en el bautizo de tus otros primos y en las comidas de amigos de tus padres, y lanzabas piedras, y te cargabas cosas ajenas a balonazos, y llorabas por la noche, y escupías a la gente en cuanto te subías a algún balcón o ventana elevada, y le robabas monedas a tus padres para irte a los recreativos (aquí ya eras más mayorcete, eh cabrón...), y robabas cosas en el supermercado, y dinero del… » ver todo el comentario
#29 Colega, todo lo que has descrito son situaciones de las que yo ni me entero porque cuando estoy en transporte público me dedico a comentar en el Menéame o a mirar por la ventana como si estuviera senil hasta que llego a mí destino. Si un niño corre por mi vagón, básicamente me la suda tanto que ni me entero y si esas cosas te.molestan igual deberías girar la vista.
Lo del avión: te giras y le pides a la madre, CON EDUCACIÓN Y POR FAVOR, que le diga a su hijo que no pegue patadas a tu asiento porque quieres dormir. Yo lo he hecho. Se acabó el problema. Si te estás X horas de vuelo recibiendo patadas sin quejarte, pues macho luego cuando bajes del avión no te quejes. Es culpa tuya por no decir nada.
Pues eso es lo único que importa, las periferias están para soportar lo que necesite España que es Madrid.
Dime sinceramente y sin mentir: ¿cuándo fue la última vez que un niño (que no sea tu propio hijo) te arruinó el día, te hizo imposible la estancia en algún lugar y tuviste que marcharte, te impidió hacer tus tareas o tu trabajo o te causó cualquier tipo de molestia inasumible?
Te respondo yo: NUNCA.
Los niños son niños y son ruidosos igual que éramos tú y yo. En los ochenta, tú también hacías ruido y corrías con tus primos por las mesas del restaurante en la boda de tus otros tíos y en el bautizo de tus otros primos y en las comidas de amigos de tus padres, y lanzabas piedras, y te cargabas cosas ajenas a balonazos, y llorabas por la noche, y escupías a la gente en cuanto te subías a algún balcón o ventana elevada, y le robabas monedas a tus padres para irte a los recreativos (aquí ya eras más mayorcete, eh cabrón...), y robabas cosas en el supermercado, y dinero del… » ver todo el comentario
Lo del avión: te giras y le pides a la madre, CON EDUCACIÓN Y POR FAVOR, que le diga a su hijo que no pegue patadas a tu asiento porque quieres dormir. Yo lo he hecho. Se acabó el problema. Si te estás X horas de vuelo recibiendo patadas sin quejarte, pues macho luego cuando bajes del avión no te quejes. Es culpa tuya por no decir nada.