Construido a finales de los años 30, este enorme complejo de ciudad fue diseñado para proteger 4000 personas del gobierno Británico en caso de un inminente ataque del ejercito alemán. Esta miniciudad secreta contaba con un km de longitud, ramificándose con más de 60 kilómetros de túneles. El lugar no sólo fue diseñado para dar cabida a el Primer Ministro Harold Macmillan, sino a todo el Gabinete, los funcionarios y un ejército de personal de apoyo interno. Era tan secreto que no todo el gobierno la conocía.