La SNMG-1 operará principalmente en aguas del norte de Europa —el mar del Norte, el mar de Noruega y el Báltico— un escenario marcado por la elevada inestabilidad geopolítica y con Rusia como telón de fondo. Entre sus cometidos se encuentran la disuasión, la defensa colectiva, la vigilancia marítima y el refuerzo de la interoperabilidad entre marinas aliadas. Durante los próximos meses, el EM de la agrupación ejercerá sus funciones a bordo de la fragata española, reforzando así el papel de España en la estructura de mando naval de la OTAN.