Algunas personas dicen haber visto a un hombre extraño con sombrero. Otras dicen que una presencia las acecha desde el otro lado de la habitación. De repente, sientes una presión en el pecho, como si algo (o alguien) se hubiera sentado sobre ti. Intentas moverte, gritas... pero nada. Quedas completamente paralizado.
Si alguna vez has tenido parálisis del sueño, sabrás que es una sensación horrible. Estás despierto, pero tu cuerpo no responde, y para colmo, puedes empezar a tener alucinaciones, como la sensación de que alguien te observa.