Imagina que te despiertas un día y descubres que tu cerebro ha sido reemplazado por otro. Tus recuerdos están intactos: el desayuno de ayer, el nombre de tu madre, la primera vez que montaste en bicicleta. Pero algo ha cambiado en la forma en que piensas, en la velocidad con que conectas ideas, en la dirección natural hacia la que tiende tu mente cuando no estás prestando atención. ¿Seguirías siendo tú? Esta pregunta, que suena a ciencia ficción, le ocurrió literalmente a una inteligencia artificial llamada Pith. Y …