EL PAÍS reconstruye la historia de lo que muchos medios vendieron como “la noticia del año”, y algunos protagonistas califican de “vergüenza”: el supuesto oro olímpico de las grandes tecnológicas, que eclipsó la competición real de 600 chavales
(...) La noche de la clausura, (...) los correctores recibieron, asombrados, una noticia inesperada: OpenAI había publicado en redes que su modelo “logró un desempeño” de medalla de oro (...) Primero, no se presentaron, y segundo, su modelo jamás fue evaluado por los correctores de la IMO.