El hecho de que los modelos no logren captar el efecto del cambio climático en el desplazamiento hacia el norte de las trayectorias de las tormentas sugiere que los cambios podrían ser más drásticos de lo que esperamos...Estas tormentas transportan calor y humedad desde las regiones más cálidas de la Tierra hacia el polo; cuando sus trayectorias se desplazan hacia el norte, llega más calor y humedad a Alaska, mientras que la ventilación natural del suroeste de EEUU se reduce, lo que impulsa el aumento de las temperaturas.