España debe enviar a la Comisión el informe sexenal 2019-2024 sobre el estado de las especies y hábitats, incluido el lobo. Este informe es crucial para el futuro del lobo, ya que determinará si su estado de conservación es favorable o desfavorable y, por tanto, si se priorizará su conservación o si se permitirá su caza durante los próximos 6 años. El Gobierno somete a información pública tanto el informe sexenal elaborado por el MITECO, que concluye que el estado es desfavorable, como el elaborado por la Xunta, que concluye que es favorable.