La belleza de la palabra
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Poema - "El puente"

Cruzar un puente

sirve para llegar al otro lado,

pero mientras lo haces suceden otras cosas.

Por ejemplo,

el agua que pasa por debajo,

por los ojos del puente,

puede verse también

como un inmenso llanto del río,

un llanto eterno,

filosófico:

quiere irse y no puede,

quiere quedarse y tampoco.

Karmelo C. Iribarren

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No me escondo

“No me escondo porque no quiera escucharte, no me escondo porque no quiera verte, no me escondo porque no os quiera. 

Mira dentro de mí y verás que sólo estoy deseoso de aprender cómo disfrutar de compartir. 

Enséñame a querer tu compañía, enséñame el placer de jugar contigo. 

Enséñame cómo disfrutar, cómo aprender y cómo enseñar. 

Enséñame a hablar, a compartir y a tener amigos. 

Pero, sobre todo, enséñame a disfrutar jugando, hablando y compartiendo. 

Enséñame lo que necesito para estar contigo, para estar contigo sin que te sientas rechazado porque no te miro, porque no te hablo.... 

Enséñame a vivir la vida como una persona más. 

Sólo necesito que me enseñes las cosas que no han venido escritas en mí cuando nací. 

Y así poder ser como tú, como ellos, como todos, riendo, compartiendo, jugando y hablando.... 

Sólo enséñame, enséñame cómo hacerlo... 

Marcos Temp

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Más verdad que la vida

En ese lugar lleno de barro

de miedo y anestesia

a bocajarro.

En lugares distantes

manchados de sangre al instante,

rima perdida

para mentes heridas.

Vida.

Tu vida,

latidos que valen poco.

Coge el fusil,

anuda las botas

antes de ser un cadáver

entre el barro inerte.

La guerra,

esa constante mentira

que es más verdad que

la vida.

ContinuumST 1999.

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Marga Clark: tres poemas

Marga Clark: tres poemas

Marga Clark es una estupenda fotógrafa y un meticulosa poeta. Acaba de publicar ’Olvidada de mí’ y ha tenido la cortesía de enviarme tres poemas. El libro se presentará en Madrid próximamente en compañía de Ángel Guinda. Marga, que debe su nombre a su tía Marga Gil Röesset, aquella escultora y pintora que se suicidó por amor a Juan Ramón Jiménez, y le dedicó una hermoso libro: ’Amarga luz’. La crónica de una revelación, de una sensibilidad, de un destino trágico.
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Si recordaras, amor mío

Si recordaras, amor mío, qué es lo que te aguarda tras las

seguras paredes de la espera.

Si recordaras cómo ¡y qué cruelmente! el deseo atendido

oculta su puñalada de decepción.

Si recordaras que, una vez que la pasión estalla, el secreto

deja de ser escudo y huída,

no me insistirías para que te mostrara, para que te ofreciera,    

para que te otorgue.

Sino que te resignarías a sobrevivir dentro de mí en el dúctil    

territorio de los sueños, donde todos los modos de ternura    

que puedas inventar son permitidos, toda tempestad música    

y ningún temor es irrevocable.

Si recordaras, Amor mío, qué es lo que te aguarda tras las

seguras paredes de mi corazón,

no me obligarías a levantarme en armas contra ti, a detenerte,    

a desmentirte, a amordazarte, a traicionarte...

antes de que te me arrebaten, dulce silencio mío,

mi único tesoro, insensato e irreductible sentimiento.

  

Ana Rosetti.

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A los muertos. Fernando Poblet

A los muertos. Fernando Poblet

(Fragmento)
Que descansan en guerra para que los vivos obtengan la paz
fotos amarillas,
lágrimas sorpresa,
objetos que nos llegan como de un naufragio,
con lejana evocación,
con rencor dulzón como membrillo,
flores secas,
suspiros semafóricos intermitentes
que acaban apagándose, silenciándose, olvidándose: muriendo.
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Coplilla de la mano franca

Ante el vicio de pedir,

está la virtud de no dar.

Más no pido ni comparto,

cojo de tanto en tanto.

-

Los talegos en escena

que más da si los cogiera.

Y si alguien se coscara,

me queda el juez Marchena.

-

Perdóname la retranca,

el sobre ya en la urna,

valida mi mano franca,

con alegria taciturna.

-

Soy el que te representa

acepta pues que me plazca

que mi erario renazca

solo con eso me renta.

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Cuando el dulce silencio (Shakespeare)

Cuando el dulce silencio al pensamiento

me trae los recuerdos del ayer,

y al ver lo que he perdido me atormento,

y en mi antiguo dolor vuelvo a caer,

mis ojos, que ya el llanto han olvidado,

baño por los amigos que amé un día,

y lloro nuevamente lo llorado

cuando me los quitó la muerte impía.

Y entonces, al gemir lo ya gemido,

de dolor en dolor, dejo saldada

la triste cuenta del dolor sufrido,

cual si no la dejara antes pagada.

Pero al pensar en ti, prenda querida,

todo lo hallo y mi pena se me olvida.

Traducción de Federico Maristany.

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Lo que no es del todo real....

Las grandes obras que solo son planes,

pero no se llegan a crear;

las palabras sabias que solo se intuyen,

pero no se llegaran a expresar;

las rimas que no se cantan..

Las semillas sin fertilizar...

¿Quién sabe si este mundo a medio hacer no será

el mayor tesoro por descubrir?

Oscar Blumenthal

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Mi brújula

En los ásperos muelles del puerto

Mi ardiente corazón aún te busca.

La aguja imantada del recuerdo

No tiene más norte que tú cuerpo

Y en todos los cuadrantes te dibuja.

Feindesland 1999

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/r/ , Natalia Velasco

/r/ , Natalia Velasco

Voy a aprender idiomas raros

para evitar la erre

de desarraigo

errático

destierro.

Para que conjugar el pasado no suponga un acto de

violencia

y hacer de otros alfabetos el escondite perfecto.

Serán lenguas que no digan ausencia

que no digan lejos;

lenguas con un orden sintáctico

que hable de la importancia de las cosas,

de prioridades.

Así, poco a poco, me desordeno:

le pierdo la pista al sujeto

y aprendo a decir hogar en cinco idiomas

y busco en ellos el hueco,

la excusa.

Y a pesar de todo

acabaré arrancándome la lengua

para olvidar las cosquillas detrás de los dientes;

acabaré arrancándome la lengua y ya no habrá

desarraigo

errático

ni destierro.

Natalia Velasco

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Me sobra el corazón - Miguel Hernández

Hoy estoy sin saber yo no sé cómo

hoy estoy para penas solamente,

hoy no tengo amistad,

hoy sólo tengo ansias

de arrancarme de cuajo el corazón

y ponerlo debajo de un zapato.

Hoy reverdece aquella espina seca,

hoy es día de llantos en mi reino,

hoy descarga en mi pecho el desaliento

plomo desalentado.

No puedo con mi estrella,

y me busco la muerte por las manos

mirando con cariño las navajas,

y recuerdo aquel hacha compañera,

y pienso en los más altos campanarios

para un salto mortal serenamente.

Si no fuera… ¿por qué?... no sé por qué,

mi corazón escribiría una postrera carta,

una carta que llevo ahí metida,

haría un tintero de mi corazón,

una fuente de sílabas, de adioses y regalos,

y ahí te quedas, al mundo le diría.

Yo nací en mala luna.

Tengo la pena de una sola pena

que vale más que toda la alegría.

Un amor me ha dejado con los brazos caídos

y no puedo tenderlos hacia más.

¿No veis mi boca qué desengañada,

qué inconformes mis ojos?

Cuanto más me contemplo más me aflijo:

cortar este dolor ¿con qué tijeras?

Ayer, mañana, hoy,

padeciendo por todo

mi corazón, pecera melancólica,

penal de ruiseñores moribundos.

Me sobra el corazón.

Hoy descorazonarme,

yo el más descorazonado de los hombres,

y por el más, también el más amargo.

No sé por qué, no sé por qué ni cómo

me perdono la vida cada día.

Miguel Hernández

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Un relámpago apenas

Besas como si fueras a comerme.

Besas besos de mar, a dentelladas.

Las manos en mis sienes y abismadas

nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme,

me declaro vencido, si vencerme

es ver en ti mis manos maniatadas.

Besas besos de Dios. A bocanadas

bebes mi vida. Sorbes. Sin dolerme,

tiras mi raíz, subes mi muerte

a flor de labio. Y luego, mimadora,

la brizas y la rozas con tu beso.

Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte

bastara un beso, un beso que se llora

después, porque, ¡oh, por qué!, no basta eso.

Blas de Otero

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Busca y anhela el sosiego

Busca y anhela el sosiego…

mas… ¿quién le sosegará?

Con lo que sueña despierto,

dormido vuelve a soñar.

Que hoy como ayer, y mañana

cual hoy, en su eterno afán,

de hallar el bien que ambiciona

-cuando sólo encuentra el mal-,

siempre a soñar condenado,

nunca puede sosegar.

Rosalía de Castro

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Todo da una de cal y otra de arena

Todo da una de cal y otra de arena.

Todas las caras tienen su cara y su cruz.

Todos somos un pájaro que vuela

a la vez hacia el norte y hacia el sur.

Todo lo que se vuelve a contar

ya es otra historia.

Todo lo que se rompe

inventa a su enemigo.

Y la misma canción,

al cambiar de persona,

no dice lo de siempre cuando dice lo mismo.

Benjamín Prado

Fragmento del tema 19 días y 500 noches 

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"Cómo meditar" -Jack Kerouac-

"Cómo meditar" -Jack Kerouac-

-luces fuera-

caída, manos unidas, en instantáneo 

éxtasis como un chute de de heroína o morfina,

la glándula interior de mi cerebro descargando

el perfecto fluido alegre (Santo Fluido) cuando

me desnudo y fijo todas las partes del cuerpo

a un trance de inactividad- Curando

todas mis enfermedades- borrándolo todo- ni

siquiera un fragmento de un <<Espero que tú>> o un

lunático bocadillo de tebeo queda, sólo la mente

en blanco, serena, sin pensamientos. Cuando un pensamiento

brote llegando de lejos con su manifiesta

presencia de imagen, debes engañarlo y fuera con él, 

quítatelo de delante, dríbalo, y

se desvanece, y el pensamiento nunca vuelve- y

con alegría comprendes por primera vez

<<Pensar es justo lo mismo que no pensar- 

Así que no tengo que pensar

nada

más

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Poema - "Y te busqué"

Y te busqué

más allá del horizonte,

por las esquinas del aire

en las entrañas del monte,

en las rayas de mi mano,

en el eco de tu escote,

a través del espejo

en la llave de un cofre,

en el desván de mis sueños,

en un vaso de bronce,

en las fases de la luna,

en el fulgor de la noche,

en la inmensidad de cielo

y en la vacuidad del orbe.

Y no te hallé.

Dime,

dónde te escondes.

Juan Gómez Capuz

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Vivo sin vivir en mí

Vivo sin vivir en mí,

y de tal manera espero,

que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí

después que muero de amor;

porque vivo en el Señor,

que me quiso para sí;

cuando el corazón le di

puse en él este letrero:

que muero porque no muero.

Esta divina prisión

del amor con que yo vivo

ha hecho a Dios mi cautivo,

y libre mi corazón;

y causa en mí tal pasión

ver a Dios mi prisionero,

que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!

¡Qué duros estos destierros,

esta cárcel, estos hierros

en que el alma está metida!

Sólo esperar la salida

me causa dolor tan fiero,

que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga

do no se goza el Señor!

Porque si es dulce el amor,

no lo es la esperanza larga.

Quíteme Dios esta carga,

más pesada que el acero,

que muero porque no muero.

Sólo con la confianza

vivo de que he de morir,

porque muriendo, el vivir

me asegura mi esperanza.

Muerte do el vivir se alcanza,

no te tardes, que te espero,

que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte,

vida, no me seas molesta;

mira que sólo te resta,

para ganarte, perderte.

Venga ya la dulce muerte,

el morir venga ligero,

que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba

es la vida verdadera;

hasta que esta vida muera,

no se goza estando viva.

Muerte, no me seas esquiva;

viva muriendo primero,

que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle

a mi Dios, que vive en mí,

si no es el perderte a ti

para mejor a Él gozarle?

Quiero muriendo alcanzarle,

pues tanto a mi Amado quiero,

que muero porque no muero.

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Poema - "Allá vamos"

El mundo está parpadeando

como una bombilla vieja de desván

a punto de extinguirse.

Pero a nadie le importa.

Seguimos avanzando tan felices,

cada vez más a oscuras

hacia no sabemos dónde.

Libres al fin

de la tiranía de los dioses.

En los labios, la sonrisa obligatoria.

Karmelo C. Iribarren

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Poema - "Leo poemas"

Como el que mira la lluvia en la ventana

y recuerda aquellos días

en los que todo

era posible,

así leo ahora los poemas:

sin esperanza,

con convencimiento.

No sabría decir

qué busco en ellos,

pero sé que me hace

mucha falta.

Acaso solo,

frecuentar más la tristeza,

a ver si así

duele menos.

Karmelo C. Iribarren

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Jack Kerouac -Blues and Haikus- (eng)

Jack Kerouac -Blues and Haikus- (eng)  

En el álbum, las lecturas poéticas de Kerouac están acompañadas por los saxofonistas de jazz Al Cohn y Zoot Sims. El álbum está incluido en la caja de CD The Jack Kerouac Collection.
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Era más de media noche...

 Era más de media noche,

antiguas historias cuentan,

cuando en sueño y en silencio

lóbrego, envuelta la tierra,

los vivos muertos parecen,

los muertos la tumba dejan.

Era la hora en que acaso

temerosas voces suenan

informes, en que se escuchan

tácitas pisadas huecas,

y pavorosas fantasmas

entre las densas tinieblas

vagan, y aúllan los perros

amedrentados al verlas;

en que tal vez la campana

de alguna arruinada iglesia

da misteriosos sonidos

de maldición y anatema,

que los sábados convoca

a las brujas a su fiesta.

El cielo estaba sombrío,

no vislumbraba una estrella,

silbaba lúgubre el viento,

y allá en el aire, cual negras

fantasmas, se dibujaban

las torres de las iglesias,

y del gótico castillo

las altísimas almenas,

donde canta o reza acaso

temeroso el centinela.

Todo en fin a media noche

reposaba, y tumba era

de sus dormidos vivientes

la antigua ciudad que riega

el Tormes, fecundo río

nombrado de los poetas,

la famosa Salamanca,

insigne en armas y letras,

patria de ilustres varones,

noble archivo de las ciencias.

    Súbito rumor de espadas

cruje y un «¡ay!» se escuchó;

un «¡ay!» moribundo, un «¡ay!»

que penetra el corazón,

que hasta los tuétanos hiela

y da al que lo oyó temblor.

Un «¡ay!» de alguno que al mundo

pronuncia el último adiós.

                  El ruido

             cesó,

             un hombre

             pasó

             embozado,

             y el sombrero

             recatado

             a los ojos

             se caló.

             Se desliza

             y atraviesa

             junto al muro

             de una iglesia,

             y en la sombra

             se perdió.

El estudiante de Salamanca. José de Espronceda (fragmento)

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Empoderada

El capitán Pollaherida

ha perdido la partida.

La teniente Chochofrío

se planta con poderío

en medio de la avenida

y con recio desparpajo

le planta un escupitajo

al que valora su culo.

Ya da igual si es mula o mulo:

lo que de veras aporta,

lo que de veras importa

es que te da por el culo.

Y al final de su jornada,

se lo curre o no haga nada,

se rasque el coño o el nabo

sus amigas y su esclavo

la llaman EMPODERADA.

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