Una persona vota al Partido de Los Leopardos Que Devoran Caras y se asombra e indigna cuando llegan al poder y… ¡le devoran la cara! ¡¡A él y a su familia!! Su apoyo y voto se basaba en que los leopardos devoraban caras –perdón por explicarlo, pero ahora mismo en España hay un descorazonador 22% de gente que cree que el hombre no ha llegado a a Luna, por ejemplo–... ¡pero la cara de otros, no la suya! La pregunta, claro, es ¿cómo eres tan hijo de puta como para querer que le devoren la cara o cualquier otra cosa a nadie?